DoorDash debutó en la bolsa de Nueva York el 9 de diciembre de 2020 y Airbnb en el Nasdaq el 10. Qué precios fijaron, cuánto subieron el primer día y por qué sus valoraciones abren debate.

Dos plataformas muy marcadas por la pandemia debutaron en bolsa en Estados Unidos con un día de diferencia: DoorDash, de reparto de comida a domicilio, el miércoles 9 de diciembre de 2020 en la Bolsa de Nueva York, y Airbnb, de alquiler de alojamientos, el jueves 10 en el Nasdaq. Las dos subieron con fuerza en su primera sesión.
Los precios y el primer día
DoorDash fijó el 8 de diciembre un precio de 102 dólares por acción, por encima del rango de 90 a 95 dólares con el que había salido a vender, y colocó 33 millones de acciones, con lo que obtuvo 3.370 millones de dólares. Cotiza en Nueva York con el símbolo DASH y cerró su primera jornada en 189,51 dólares, un 86 % por encima del precio de salida.
Airbnb salió con un rango inicial de 44 a 50 dólares por acción, que elevó a 56–60 pocos días antes, y fijó finalmente 68 dólares la noche del 9 de diciembre. Vendió algo más de 51 millones de acciones, unos 3.500 millones de dólares, y empezó a cotizar a 146 dólares con el símbolo ABNB. Cerró en 144,71, más de un 112 % por encima del precio de salida.
Las cifras de valoración dependen de cómo se cuenten. Al precio de salida, DoorDash valía unos 38.000 millones de dólares y Airbnb unos 47.000 millones, contando todas las acciones y opciones, es decir, en base totalmente diluida. Al cierre de la primera sesión, DoorDash tenía una capitalización de unos 60.000 millones y, diluida, de más de 70.000; la de Airbnb era de unos 86.500 millones y, diluida, de algo más de 100.000 millones.
El debate sobre las valoraciones
DoorDash ingresó 1.900 millones de dólares en los nueve primeros meses de 2020, más del triple que un año antes, y perdió 149 millones. Airbnb ingresó 2.500 millones, un 32 % menos, y perdió 697 millones: en abril sus reservas llegaron a caer un 72 %, en mayo despidió a 1.900 empleados, cerca de una cuarta parte de la plantilla, y aun así el tercer trimestre acabó con un beneficio neto de 219 millones.
Quien defiende esas valoraciones apunta al crecimiento de DoorDash y a la rapidez con que se recuperó Airbnb. Los escépticos recuerdan que Airbnb no ha cerrado nunca un año con beneficios, que su crecimiento ya se frenaba antes de la pandemia y que DoorDash perdió 667 millones en 2019. Brian Chesky, consejero delegado de Airbnb, respondió que no se preocuparía más que en abril y mayo, cuando el negocio cayó un 80 % en ocho semanas.
Conviene distinguir dos cosas. La subida del primer día no la cobra la empresa, que ya recibió su dinero al precio de salida, sino quienes consiguieron acciones en la colocación; quien compra después lo hace al precio del mercado. Y un salto así dice más sobre la demanda de esa sesión que sobre el valor del negocio, y no anticipa lo que ocurra en los meses siguientes.
Qué conviene tener presente
Las colocaciones suelen repartirse sobre todo entre inversores institucionales, y el pequeño ahorrador suele acceder cuando la acción ya cotiza. Quien invierte a través de fondos temáticos o de crecimiento puede acabar con exposición a estas compañías sin haberlo decidido, y conviene revisar qué contienen esos fondos y qué peso tienen. Consulte con su asesor cómo encaja en su caso.
Un estreno brillante en bolsa es el principio de la historia de una empresa cotizada, no su veredicto.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


