- El 24 de agosto, en la cumbre de Johannesburgo, los BRICS invitaron a seis nuevos países a unirse, entre ellos Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Irán y Egipto.
- El peso económico de las economías emergentes y del Golfo seguía creciendo, con más población, consumo y capacidad de inversión.
- Oriente Medio se consolidaba como un polo propio: entrar con asesoramiento, conocimiento local y enfoque gradual.
El 24 de agosto de 2023, en la cumbre de Johannesburgo, los BRICS invitaron a seis nuevos países a unirse, entre ellos Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Irán y Egipto. El grupo, formado por grandes economías emergentes, ampliaba así su base con varias economías del Golfo y de su entorno.
La noticia se leyó en clave política, pero también tiene una dimensión económica que interesa a las empresas y a los inversores europeos. Reflejaba un cambio gradual en el peso relativo de las distintas regiones del mundo y apuntaba a que una parte creciente del comercio, del consumo y de la inversión se generaba fuera de los centros tradicionales. Más allá del titular, lo relevante para las empresas europeas es que el mapa del comercio y de la inversión sigue diversificándose, con polos de crecimiento que ya no se limitan a las economías avanzadas tradicionales.
Qué se decidió en Johannesburgo
En Johannesburgo la decisión fue invitar a seis nuevos países. La lista reunía economías muy distintas entre sí, desde el Golfo hasta el norte de África, lo que ya anticipaba lo heterogéneo del grupo ampliado.
Una invitación no es todavía una incorporación: implica un proceso posterior de aceptación y de adaptación. Por eso conviene distinguir entre el anuncio y sus efectos prácticos, que dependerán de cómo se concreten la cooperación económica, comercial y financiera entre los miembros. A corto plazo, el valor de la decisión es sobre todo señalizador. Los grupos de este tipo no funcionan como una alianza con reglas uniformes, y sus miembros mantienen intereses y relaciones muy distintos. Por eso sería un error extraer de la ampliación conclusiones económicas demasiado rotundas.
El peso de los emergentes
El peso económico de las economías emergentes y del Golfo seguía creciendo. Esto significa más población, más consumo y más capacidad de inversión fuera de los mercados tradicionales de Europa y Norteamérica, lo que modifica poco a poco los flujos de comercio y de capital.
Para una empresa europea, esa evolución se traduce en nuevos clientes, nuevos socios y nuevos competidores. Los mercados emergentes ofrecen crecimiento, pero también presentan riesgos propios: divisas más volátiles, marcos legales distintos y una dependencia a veces mayor de decisiones políticas. Conocer esos matices es la condición previa para aprovechar la oportunidad. La clase media de muchas economías emergentes crece y demanda productos y servicios de calidad, lo que abre un mercado potencial para las empresas europeas con una oferta diferenciada, aunque también aparecen competidores locales cada vez más sólidos.
Qué pueden hacer empresas e inversores
Para empresas e inversores europeos, Oriente Medio se consolidaba como un polo propio, no solo como proveedor de energía. Eso abre oportunidades de comercio, de colaboración y de inversión, pero requiere conocer bien cada mercado: su marco legal, su fiscalidad, la divisa, los socios locales y los riesgos políticos.
Conviene entrar con asesoramiento y con un enfoque gradual: empezar con operaciones pequeñas, contar con socios o representantes locales fiables, comprobar los requisitos regulatorios y fiscales antes de comprometer recursos, y revisar los resultados antes de dar el siguiente paso. No es una recomendación de invertir en un mercado concreto, sino una pauta de prudencia para explorar. Antes de abordar un mercado nuevo conviene preguntarse por la forma de cobro, el riesgo de cambio, la protección de la propiedad intelectual y las posibilidades reales de resolver un conflicto contractual si surge uno. Las cámaras de comercio, las agencias de promoción exterior y los asesores especializados pueden aportar información práctica y contactos fiables, que reducen los errores típicos de quienes empiezan a operar en un entorno que no conocen.
Los nuevos polos económicos piden conocimiento local, no solo ambición.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


