EE. UU. limita invertir en tecnología china

Claves
  • El 9 de agosto Biden firmó una orden que restringe las inversiones estadounidenses en tecnología china de semiconductores, cuántica e inteligencia artificial.
  • El Tesoro deberá concretar las reglas: algunas operaciones quedarán prohibidas y otras sometidas a notificación.
  • Aunque la medida es estadounidense, puede afectar a fondos y empresas europeas con capital o socios de EE. UU.

El 9 de agosto de 2023 el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, firmó una orden ejecutiva que crea el primer mecanismo del país para controlar las inversiones que sus ciudadanos y empresas realizan en el extranjero en tecnologías críticas para la seguridad nacional. Por ahora el único país señalado es China, incluidas Hong Kong y Macao, y los sectores son los semiconductores y la microelectrónica, las tecnologías de información cuántica y determinados sistemas de inteligencia artificial.

La orden no es todavía una norma completa: encarga al Departamento del Tesoro, en consulta con Comercio y otros organismos, que desarrolle los reglamentos, y el mismo día el Tesoro abrió una consulta previa sobre cómo hacerlo. Washington la presenta como una medida acotada, pero varios despachos jurídicos advierten de que su redacción es amplia. Para quien invierte o hace negocios a escala internacional, es más una señal de dirección que un cambio inmediato.

Cómo funcionará

El esquema distingue dos categorías. Las inversiones en los ámbitos más sensibles serán transacciones prohibidas, que no podrán realizarse; otras inversiones en esos mismos sectores serán transacciones notificables, que habrá que comunicar al Tesoro. La propuesta inicial de este departamento prevé prohibiciones en los tres sectores y notificación para determinadas operaciones de semiconductores e inteligencia artificial. Los detalles —umbrales, definiciones, excepciones— se conocerán cuando se publique la normativa.

Hasta ahora Estados Unidos controlaba sobre todo lo que entraba en su economía y lo que se exportaba, mediante restricciones a la venta de tecnología. Esta orden añade una tercera pata: el capital. La idea es evitar que dinero y conocimiento de empresas estadounidenses contribuyan al desarrollo militar o de inteligencia de un país competidor.

Por qué importa fuera de EE. UU.

Las restricciones se dirigen a «personas estadounidenses», pero su alcance práctico es más amplio. Un fondo europeo con inversores o gestores estadounidenses, una empresa con filiales en EE. UU. o un proyecto financiado con capital de ese país pueden verse condicionados de forma indirecta. Además, la Unión Europea anunció en su estrategia de seguridad económica de junio de 2023 que evaluaría los riesgos de las inversiones hacia el exterior, de modo que otras jurisdicciones podrían seguir un camino parecido.

También cambia el lenguaje de los contratos. Las cláusulas sobre sanciones, controles de exportación y origen del capital, antes casi de trámite, empiezan a ocupar un lugar central en la negociación de rondas de financiación y operaciones corporativas con componente tecnológico. Washington ha señalado que quiere coordinar su enfoque con sus aliados, pero por ahora no hay normas equivalentes en Europa, lo que genera un periodo de incertidumbre sobre cómo se aplicarán las reglas a operaciones con participantes de varios países. Es previsible que los primeros meses estén marcados por consultas, aclaraciones y dudas de interpretación.

Qué conviene revisar

Las empresas y los inversores con exposición a tecnología china o con socios estadounidenses deberían revisar, con asesoramiento, sus cláusulas de cumplimiento y sus controles de diligencia debida: quién es el inversor final, con qué país tiene vínculos la empresa participada y a qué sector pertenece. Conviene repasar también los contratos de inversión y de financiación, que pueden incluir declaraciones sobre sanciones y controles de exportación.

Para las familias con patrimonio invertido a través de fondos internacionales, la medida no exige hoy ninguna acción, pero puede influir en la composición de algunas carteras o en la disponibilidad de ciertos vehículos. Esta nota es información general, no una recomendación de inversión; cada caso debe analizarse con su asesor.

La tecnología, la seguridad nacional y el dinero convergen cada vez más, y el cumplimiento normativo empieza a incluir el destino del capital.

Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.

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