Rusia abandona el acuerdo del grano

Claves
  • El 17 de julio Rusia se retiró del acuerdo que permitía exportar cereal ucraniano por el mar Negro.
  • Los precios del trigo y del maíz subieron en los días siguientes.
  • Para la industria alimentaria cobra importancia la cobertura de materias primas: fijar parte del coste futuro para reducir la incertidumbre.

El 17 de julio de 2023 Rusia se retiró del acuerdo que permitía exportar cereal ucraniano por el mar Negro. Los precios del trigo y del maíz subieron en los días siguientes. Volvía así la incertidumbre sobre una ruta clave para abastecer a muchos países.

El acuerdo había sido uno de los pocos puntos de entendimiento en medio de la guerra, y su fin devolvió a primer plano una preocupación que parecía algo menos acuciante: la de la seguridad alimentaria. Para el mundo empresarial, lo relevante era entender cómo se transmite esa tensión hasta los costes de producción y a los precios finales. Para los países importadores de cereal, sobre todo los de menor renta, la interrupción de esta vía tiene consecuencias directas sobre el precio del pan y de otros alimentos básicos, y por eso se consideró un asunto de interés internacional.

Qué permitía el acuerdo

Por el mar Negro salía cereal destinado a muchos países, y la retirada de Rusia devolvió la duda sobre la continuidad de esos envíos, una duda que se traslada con rapidez al precio de un producto básico.

La razón es sencilla: el mercado de cereales está muy integrado a escala mundial, y una interrupción en un gran origen se nota en los precios de otros. Los compradores buscan alternativas, la demanda sobre los demás proveedores sube y el precio se ajusta. Lo que ocurre en un puerto del mar Negro acaba teniendo efecto sobre los costes en muchos otros lugares. Las rutas alternativas por tierra o por otros puertos existen, pero tienen menor capacidad y mayores costes, de modo que no compensan del todo la pérdida de una vía marítima que permitía mover grandes volúmenes de forma económica.

Del conflicto al bolsillo

Los alimentos siguen siendo una de las vías por las que los conflictos llegan al bolsillo de todos. Un cambio en la oferta de cereales se traslada a los piensos, a la harina, al aceite y, finalmente, a los precios que pagan hogares y comercios, aunque con cierto retraso y no siempre de forma proporcional.

Esa transmisión depende de los márgenes de cada eslabón de la cadena, de las existencias disponibles y de los contratos vigentes. Por eso un mismo aumento de un cereal puede traducirse en subidas muy distintas en una panadería, en una explotación ganadera o en un fabricante de alimentos elaborados, según su estructura de costes. Los márgenes de la industria alimentaria suelen ser ajustados, y los aumentos de materias primas no siempre pueden trasladarse al precio final sin perder ventas. Por eso las empresas del sector siguen con atención cualquier señal sobre el origen y el coste de los cereales.

Cobertura de materias primas

Para la industria alimentaria, la cobertura de materias primas cobraba importancia. Cubrirse significa fijar, mediante contratos o instrumentos financieros, parte del coste futuro de lo que se compra, para reducir la incertidumbre. No elimina el riesgo, pero permite presupuestar con más margen.

Conviene valorarlo con el asesor financiero, junto con la posibilidad de diversificar proveedores y orígenes. Una cobertura tiene un coste y limita la posibilidad de beneficiarse de una bajada, por lo que debe ajustarse al volumen y al perfil de riesgo de cada negocio. Lo importante es decidirlo con antelación, no cuando el precio ya se ha movido. Las coberturas funcionan mejor cuando se contratan con criterio y de forma escalonada, en lugar de en un único momento, para no quedar atado a un precio que luego resulte muy distinto del que fije el mercado. Y para negocios que no pueden cubrirse, como una panadería o un restaurante, la gestión pasa por vigilar la carta, los menús y los proveedores, y por tener un diálogo abierto con los clientes si los precios deben ajustarse.

Cuando la materia prima es el principal coste, proteger su precio forma parte de la gestión del negocio.

Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.

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