Cae First Republic y los tipos siguen subiendo

Claves
  • El 1 de mayo los reguladores intervinieron First Republic Bank, que fue vendido a JPMorgan.
  • El 3 de mayo la Fed subió un cuarto de punto y el 4 de mayo el BCE hizo lo mismo: el coste del dinero no daba tregua.
  • La crisis quedó contenida, pero dejó bancos más grandes y concentrados, con menos competencia para clientes y empresas.

El 1 de mayo de 2023 los reguladores estadounidenses intervinieron First Republic Bank, que fue vendido a JPMorgan. Dos días después, el 3 de mayo, la Reserva Federal subió los tipos un cuarto de punto, y el 4 de mayo el BCE hizo lo mismo. La crisis bancaria abierta en marzo vivía así su último gran episodio mientras los bancos centrales seguían con su política.

La secuencia dejó dos mensajes a la vez. Por un lado, que las autoridades financieras estaban dispuestas a actuar con rapidez cuando una entidad se debilitaba. Por otro, que la lucha contra la inflación seguía por encima de otras consideraciones: ni siquiera una cadena de problemas bancarios detenía las subidas de tipos. Para quienes seguían el sector desde fuera, la sucesión de episodios en pocas semanas generó la sensación de un sistema bajo presión, aunque las autoridades insistieron en que se trataba de casos concretos y no de un problema generalizado.

El último episodio de la crisis

La intervención de First Republic Bank y su venta a JPMorgan cerraban, en la práctica, el capítulo más agudo de la crisis bancaria abierta en marzo. Los reguladores actuaron con rapidez para evitar un contagio mayor, con una fórmula que ya se había visto en otros casos: buscar un comprador sólido que asumiera la entidad.

Esa solución protege a los clientes y evita que una caída desordenada afecte a otros bancos, pero tiene una contrapartida. Se resuelve el problema inmediato sin que haya habido, en sentido estricto, un proceso de quiebra ordenado, y se apoya en la capacidad de las entidades más grandes para absorber a las más débiles. A la hora de valorar estos episodios, conviene separar la situación de los clientes de la de los accionistas y tenedores de ciertos bonos, que pueden sufrir pérdidas importantes.

Bancos más grandes y concentrados

La crisis bancaria quedaba contenida, pero dejaba bancos más grandes y concentrados. Cuando una entidad en problemas es absorbida por otra mayor, se resuelve la urgencia, pero el sector queda con menos actores y con más peso en unos pocos. Para clientes y empresas, eso puede traducirse en menos competencia.

Menos competencia puede significar menos alternativas a la hora de negociar condiciones, comisiones o financiación. Por eso resulta útil mantener relación con más de una entidad y comparar ofertas con regularidad, también cuando todo funciona con normalidad. Una relación bancaria diversificada es una forma sencilla de mantener capacidad de negociación. En un sector con menos entidades, también puede aumentar la dependencia de los clientes respecto a cada banco, y reducirse la facilidad para cambiar de proveedor si las condiciones empeoran, algo que merece vigilarse.

Los tipos no daban tregua

Y los tipos seguían subiendo: el coste del dinero no daba tregua. La Fed subió un cuarto de punto el 3 de mayo y el BCE hizo lo mismo al día siguiente. Para quien tiene deudas a tipo variable, cada paso encarece la cuota; para quien ahorra, mejora la remuneración de los depósitos.

Esa doble cara conviene tenerla presente. Los mismos tipos que encarecen una hipoteca o un préstamo mejoran lo que ofrecen algunos productos de ahorro, y cada familia o empresa está más expuesta a un lado o al otro según su situación. Revisar con calma las dos columnas, lo que se debe y lo que se tiene, permite entender qué efecto neto tienen los tipos en el propio balance. Para los ahorradores, la pregunta es qué remuneración reciben sus depósitos y si compensa mantener el efectivo parado en una cuenta corriente. Para quienes tienen deuda, es si la estructura actual sigue siendo adecuada con los tipos vigentes.

En un entorno de tipos altos, conviene revisar tanto lo que se debe como dónde se tiene el dinero.

Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.

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