Primera vuelta en Francia

Claves
  • El 23 de abril Emmanuel Macron y Marine Le Pen pasaron a la segunda vuelta de las presidenciales francesas.
  • Al día siguiente las bolsas europeas subieron con fuerza al reducirse el riesgo de una salida de Francia del euro.
  • Un alivio de este tipo mejora el ánimo, pero conviene dejarse guiar por el plan y no por el estado de ánimo de una semana.

El 23 de abril de 2017 Emmanuel Macron y Marine Le Pen pasaron a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales francesas. Al día siguiente, las bolsas europeas subieron con fuerza al reducirse el riesgo de una salida de Francia del euro. Para los mercados, la primera vuelta no decidía todavía quién gobernaría, pero sí descartaba algunos de los escenarios que más inquietaban, y esa información bastó para provocar un movimiento notable.

En Francia, la elección del presidente se celebra en dos rondas cuando ningún candidato logra la mayoría absoluta en la primera, de manera que los dos más votados se enfrentan de nuevo. Pasar a la segunda vuelta con unos candidatos concretos permitía a los inversores y a las empresas acotar el abanico de posibilidades, aunque el resultado definitivo seguía pendiente y podía alterar de nuevo el panorama. Entre las dos rondas, la incertidumbre se reduce, pero no desaparece.

Qué se jugaba

Los dos candidatos tenían visiones muy distintas sobre la UE y el euro. Una salida de Francia de la moneda única habría supuesto una crisis de enormes consecuencias para toda Europa, y por eso los mercados siguieron la elección con especial atención. Francia es una de las mayores economías del continente y uno de los pilares de la construcción europea, de modo que su rumbo importa a todos sus socios.

Para una empresa española con clientes, proveedores o inversiones en Francia, la cuestión no era solo política. Un cambio de la moneda, de las reglas de comercio o de la fiscalidad habría tenido efectos inmediatos sobre contratos, precios y financiación. Por eso, aunque la decisión correspondía a los votantes franceses, el resultado se convertía en información económica de primer orden para todo el entorno. Por eso los resultados electorales extranjeros forman parte del seguimiento habitual de cualquier empresa con actividad internacional.

Por qué suben las bolsas

Los mercados reaccionan a la incertidumbre: cuando un escenario temido pierde probabilidad, los precios se reajustan, a menudo con rapidez. Un alivio de este tipo mejora el ánimo, pero no cambia por sí solo los fundamentos de las empresas ni resuelve el resultado final de la elección. Es una reacción a la expectativa de lo que pueda ocurrir, no a un hecho consumado.

Esto explica que los movimientos sean a veces bruscos y que puedan revertirse con la misma facilidad. Un día de subidas no garantiza el siguiente, y quien intente comprar o vender persiguiendo esos movimientos suele llegar tarde. Lo que importa a largo plazo son los beneficios de las empresas, el crecimiento y la situación de los tipos de interés, no el titular de una jornada concreta. Los precios reflejan el ánimo de cada momento, pero los resultados empresariales acaban corrigiéndolos.

Mirar más allá del titular

Quien tenga patrimonio invertido no debería tomar decisiones según el estado de ánimo de una semana. Una cartera bien diversificada y alineada con los objetivos y el horizonte de cada persona está pensada precisamente para absorber este tipo de episodios, sin necesidad de reaccionar a cada noticia política. Revisar la diversificación con calma, cuando no hay presión, es mejor que hacerlo en pleno ruido.

Para las empresas con actividad en Francia, la prudencia aconseja seguir la evolución y revisar contratos y coberturas de divisa, sin dar por cerrado el asunto antes de tiempo. Este texto es información general y no una recomendación de inversión: cada persona debe decidir según su situación, con ayuda de un asesor independiente si lo considera oportuno.

La calma, como la volatilidad, también es contagiosa; conviene dejarse guiar por el plan.

Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.

Una primera reunión no le compromete a nada.

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