Trump, el dólar y la etiqueta de China

Claves
  • El 12 de abril de 2017 Trump afirmó que China no es un manipulador de divisas, al contrario de lo que había prometido en campaña.
  • Añadió que el dólar está demasiado fuerte y que prefiere tipos de interés bajos, algo poco habitual en un presidente estadounidense.
  • Para quien cobra, paga o invierte en dólares, la lección es que el riesgo de cambio también depende de lo que se diga en política.

El 12 de abril de 2017, en una entrevista con The Wall Street Journal en el Despacho Oval, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que China no es un manipulador de divisas. Durante la campaña había prometido aplicar esa etiqueta a Pekín desde el primer día de su mandato, de modo que el cambio de postura fue notable. Según el diario, el motivo era doble: China llevaba meses sin debilitar su moneda de forma artificial, y un choque comercial podía complicar su colaboración frente a Corea del Norte, tras la reunión de ambos presidentes en Florida a principios de abril.

En la misma entrevista dijo que el dólar se estaba fortaleciendo demasiado y que, en parte, era culpa suya, porque la gente confía en él. También señaló que prefiere tipos de interés bajos y que respeta a la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen. Los mercados reaccionaron de inmediato: el dólar y la rentabilidad de los bonos del Tesoro bajaron, y Wall Street retrocedió.

Qué significa «manipulador»

Dos veces al año, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos publica un informe sobre la política cambiaria de sus principales socios comerciales. Examina, entre otras cosas, si un país mantiene un gran superávit comercial con Estados Unidos y si interviene de forma sostenida en el mercado para abaratar su moneda. Calificar a un país de manipulador de divisas es una decisión política que abre un proceso de consultas bilaterales.

La etiqueta no implica sanciones automáticas. Su efecto es sobre todo de señal, aunque puede preceder a medidas comerciales si las conversaciones no avanzan. Por eso lo que Trump dijo importaba menos por el informe en sí que por lo que revelaba de su estrategia: dar prioridad a la negociación con Pekín sobre el enfrentamiento directo, al menos por el momento.

Un dólar demasiado fuerte

Un dólar fuerte abarata las importaciones estadounidenses y encarece sus exportaciones, de modo que los gobiernos con ambición industrial suelen mirarlo con recelo. Lo poco habitual es que un presidente lo comente en público. Durante décadas, los mandatarios de Estados Unidos han evitado opinar sobre el valor del dólar y sobre los tipos de interés, precisamente para no interferir con la independencia de la Reserva Federal, que acababa de subirlos en marzo.

Cuando una autoridad de ese peso opina sobre una divisa, los mercados leen el mensaje como una pista de la política futura. Una de las lecturas posibles fue que Washington toleraría, o incluso desearía, un dólar más débil y unos tipos bajos durante más tiempo, y la moneda cedió terreno. Bastó una frase, sin ninguna decisión formal detrás, para mover precios.

Qué conviene revisar

Para empresas y familias con una parte de su actividad o su patrimonio en dólares, el episodio recuerda que el riesgo de cambio no depende solo de la economía: también de declaraciones, elecciones y negociaciones. Un exportador que cobra en dólares ve reducido su ingreso en euros si la divisa cae; un importador de materias primas fijadas en dólares, como la energía o los metales, se beneficia en ese caso, y a la inversa.

El primer paso es saber cuánta exposición existe: cobros, pagos, deudas e inversiones en moneda extranjera, y en qué plazos. El segundo, comprobar si hay coberturas, como los seguros de cambio, y si su plazo y su importe se corresponden con los de la operación que protegen. Y el tercero, evitar decisiones basadas en pronósticos sobre hacia dónde irá una divisa, algo que ni los expertos aciertan de forma consistente. Consulte con su asesor cómo aplicarlo a su caso.

En divisas, una frase puede mover más que un dato: conviene conocer la exposición antes de que llegue el titular.

Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.

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