El presidente Yoon Suk-yeol declaró la ley marcial la noche del 3 de diciembre de 2024 y la Asamblea Nacional exigió levantarla de madrugada. Qué ocurrió y cómo reaccionaron el won y la bolsa.

La noche del martes 3 de diciembre de 2024, el presidente de Corea del Sur, Yoon Suk-yeol, anunció de forma inesperada la ley marcial. Lo justificó acusando al principal partido de la oposición, el Partido Democrático, de actuar como «fuerza antiestatal». Según el Ejército, quedaban suspendidas las actividades del Parlamento y otras reuniones políticas que pudieran causar «confusión social», y quien incumpliera la orden podía ser detenido sin orden judicial.
La respuesta llegó en cuestión de horas. Con 190 de sus 300 miembros presentes, la Asamblea Nacional aprobó por unanimidad, ya de madrugada, una resolución que exigía levantar la medida. La Constitución obliga al presidente a acatarla cuando la Asamblea lo pide por mayoría. Yoon anunció que la retiraría y, hacia las 4:30 del miércoles 4 de diciembre, hora local, su Gobierno la levantó formalmente en un Consejo de Ministros. La ley marcial estuvo en vigor unas seis horas. Era la primera que se declaraba en el país desde su democratización, en 1987.
La reacción de los mercados
El primer termómetro fue la divisa. El martes por la noche, el won cayó hasta 1.444,93 por dólar, su nivel más débil desde 2022, según datos de LSEG que recogió CNBC. Tras el voto del Parlamento recuperó la mayor parte de esa pérdida, y el miércoles cotizaba en torno a 1.414 por dólar.
Como la medida se declaró y se retiró con la bolsa de Seúl cerrada, el primer ajuste se vio fuera de Corea. El fondo cotizado iShares MSCI South Korea llegó a caer un 7 % en Nueva York durante la sesión del martes, hasta mínimos de 52 semanas, y cerró con una pérdida del 1,6 %. La Bolsa de Corea confirmó que la negociación del miércoles empezaría con normalidad a las 9:00.
La bolsa abrió a la baja. El índice Kospi llegó a perder más de un 2 % durante la sesión del miércoles y cerró con un descenso del 1,44 %, hasta los 2.464,00 puntos. El Kosdaq, que reúne a empresas más pequeñas, cedió un 1,98 %. Los inversores extranjeros vendieron en neto unos 409.000 millones de wones. Entre las grandes compañías, Samsung bajó alrededor de un 1 %, LG Energy Solution un 2,8 % y Hyundai Motor un 2,4 %.
El rendimiento del bono público a tres años subió 3,8 puntos básicos, hasta el 2,625 %. Las autoridades intentaron calmar los ánimos: el Ministerio de Economía y Finanzas dijo que aportaría «liquidez ilimitada» si fuera necesario, y el viceministro Kim Byung-hwan señaló que los reguladores estaban listos para movilizar 10 billones de wones, unos 7.060 millones de dólares, para estabilizar la bolsa «en cualquier momento».
Qué queda abierto
La crisis política no está cerrada. La oposición inició el miércoles los trámites para destituir a Yoon, y el desenlace sigue abierto. Los analistas que citó CNBC coincidían en que la incertidumbre continuaba. Natixis señaló que la marcha atrás es positiva, pero añade incertidumbre política; Deutsche Bank describió la situación como más tranquila por ahora, aunque pidió vigilarla por el papel de Corea del Sur en las cadenas de suministro mundiales; y TS Lombard esperaba que la volatilidad continuara en los mercados coreanos y asiáticos, sobre todo en divisas.
Para una empresa o una familia de aquí, el efecto directo suele llegar por dos vías: los activos coreanos que puedan tener en carteras o fondos y los proveedores de componentes, como los semiconductores o las baterías. Conviene saber cuánta exposición hay a cada una y comprobar si algún contrato de suministro depende de una sola fábrica o de un solo país, sin que un episodio de unas horas obligue a decisiones precipitadas.
Consulte con su asesor cómo aplicarlo a su caso.
El riesgo político puede aparecer y retirarse en una noche, pero los mercados lo reflejan en cuestión de horas.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


