La cumbre del clima de Bakú acabó el 24 de noviembre de 2024 con un nuevo objetivo de financiación climática: al menos 300.000 millones de dólares al año para 2035. Qué incluye y qué supone para las empresas.

La cumbre del clima de Naciones Unidas (COP29), celebrada en Bakú (Azerbaiyán) del 11 al 23 de noviembre de 2024, concluyó en la madrugada del domingo 24 con un nuevo objetivo colectivo de financiación climática internacional. La negociación se prolongó más allá de la fecha de cierre prevista. Los resultados se recogen bajo el nombre de Pacto de Unidad Climática de Bakú e incluyen decisiones sobre financiación y sobre mercados de carbono.
La financiación
El nuevo objetivo tiene dos cifras. La primera es la que pedían los países en desarrollo: 1,3 billones de dólares anuales en 2035, que deben aportar todos los actores, públicos y privados, y dirigirse exclusivamente a esos países. La segunda es el compromiso de los países desarrollados, que seguirán liderando y movilizarán al menos 300.000 millones de dólares al año para 2035, el triple del objetivo vigente de 100.000 millones, que según Climate Home News se alcanzó en 2022, con dos años de retraso.
Esos 300.000 millones pueden proceder de una gran variedad de fuentes, públicas y privadas, bilaterales y multilaterales. El texto anima a los países en desarrollo a contribuir de forma voluntaria, y la cooperación sur-sur y los bancos multilaterales de desarrollo se suman en ese marco. Los países desarrollados habían propuesto incluir a China y a los países del Golfo como donantes oficiales, algo que los países en desarrollo rechazaron.
El acuerdo incluye también directrices para que los bancos multilaterales y los fondos climáticos faciliten el acceso a la financiación, medidas para movilizar capital privado mediante instrumentos como las garantías o la financiación en moneda local, y una hoja de ruta de Bakú a Belém hacia los 1,3 billones, que dirigirán las presidencias de Azerbaiyán y Brasil. La decisión se revisará en 2030.
Mercados de carbono y lo que no se acordó
En Bakú se cerró también el último elemento pendiente del Acuerdo de París: las reglas de los mercados de carbono del artículo 6. El mecanismo supervisado por Naciones Unidas (artículo 6.4) cuenta ahora con directrices para medir las reducciones de emisiones y abordar los riesgos de reversión de las absorciones, y el comercio bilateral de reducciones entre países (artículo 6.2) con reglas de transparencia y trazabilidad para evitar el doble cómputo de los créditos.
No hubo avances, en cambio, en mitigación; no se aseguró la puesta en marcha de los acuerdos de Dubái sobre la transición energética ni se alcanzó un acuerdo sobre la agenda de transición justa, según la nota de la Oficina Española de Cambio Climático. Varios países en desarrollo, entre ellos India, Nigeria, Cuba y Bolivia, criticaron el tamaño del objetivo de financiación; la delegada india, Chandni Raina, lo calificó de demasiado escaso y demasiado lejano. El comisario europeo Wopke Hoekstra lo describió como el comienzo de una nueva era para la financiación climática, y el secretario general de la ONU, António Guterres, dijo que esperaba un resultado más ambicioso en financiación y mitigación, pero que el acuerdo es una base sobre la que construir.
Qué supone para las empresas
Para las empresas, el acuerdo no crea obligaciones directas: fija un objetivo para los Gobiernos y las instituciones financieras. Pero indica hacia dónde se orienta la financiación pública internacional, que busca movilizar capital privado, y completa las reglas de los mercados de carbono, que afectan a quien compra o genera créditos de carbono. Las compañías con proyectos de energía, agua o infraestructuras en países en desarrollo pueden seguir cómo se concretan las garantías, la financiación en moneda local y los fondos climáticos.
Conviene revisar qué proyectos de la empresa podrían acogerse a financiación multilateral, qué normas sobre créditos de carbono le son aplicables y cómo evoluciona la regulación europea de información de sostenibilidad. Consulte con su asesor cómo aplicarlo a su caso.
Las cifras se aprueban en una noche; cumplirlas lleva años.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


