El 29 de octubre de 2024 la Comisión Europea impuso derechos compensatorios definitivos, durante cinco años, a los coches eléctricos fabricados en China: del 7,8 % al 35,3 %, según el fabricante.

El 29 de octubre de 2024 la Comisión Europea concluyó su investigación antisubvenciones sobre los vehículos eléctricos de batería procedentes de China e impuso derechos compensatorios definitivos durante cinco años. El Reglamento de Ejecución (UE) 2024/2754 se aplica desde el 30 de octubre. Aunque en el lenguaje corriente se hable de aranceles, técnicamente son derechos antisubvenciones, que compensan las ayudas públicas que, a juicio de la Comisión, reciben los fabricantes chinos.
Qué se aplica a cada fabricante
Los tipos varían según el productor: 17,0 % para BYD, 18,8 % para Geely y 35,3 % para SAIC, las tres empresas de la muestra de la investigación. Las demás empresas chinas que cooperaron pagarán el 20,7 %; Tesla, que pidió un examen individual de su caso, el 7,8 %; y las que no cooperaron, el 35,3 %. Estos derechos se suman al arancel general del 10 % que ya pagan los coches importados en la UE. Los derechos provisionales impuestos el 4 de julio no se cobrarán.
La investigación se anunció en septiembre de 2023, en el discurso sobre el estado de la Unión de Ursula von der Leyen, y concluyó que la cadena de valor del coche eléctrico en China se beneficia de subvenciones injustas que amenazan con causar un perjuicio económico a los productores europeos.
Los exportadores que cooperaron pueden pedir una revisión acelerada para obtener un tipo individual, y los importadores, un reembolso si demuestran que su fabricante no está subvencionado o que su margen de subvención es inferior al derecho pagado. Las medidas caducan a los cinco años, salvo que antes se inicie una revisión.
La votación y las reacciones
Los Estados miembros respaldaron la propuesta de la Comisión en una votación celebrada el 4 de octubre: diez países a favor, cinco en contra, entre ellos Alemania, y doce abstenciones, entre ellas la de España. La oposición no alcanzó la mayoría cualificada necesaria para bloquear la medida. El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, explicó que la abstención era coherente con la búsqueda de una solución negociada con China; antes de la votación, España había pedido por carta al comisario de Comercio, Valdis Dombrovskis, que agotara todas las opciones.
El Ministerio de Comercio de China dijo el 30 de octubre que no acepta la decisión de la UE, la calificó de medida proteccionista, abogó por el diálogo y la consulta y anunció que tomará las medidas necesarias para proteger los intereses de sus empresas. Pekín había abierto además investigaciones sobre productos europeos, entre ellas una sobre la carne de cerdo, que afecta en particular a España, y otra sobre los lácteos. La Comisión, por su parte, afirmó que sigue abierta a una solución alternativa compatible con las normas de la Organización Mundial del Comercio y a negociar compromisos de precios con exportadores concretos.
Qué supone para las empresas
Para los importadores y concesionarios europeos de las marcas afectadas, los derechos encarecen la entrada de esos modelos. Entre los vehículos incluidos figura el Cupra Tavascan, un modelo diseñado en Martorell y fabricado en China. Los fabricantes pueden responder subiendo precios, reduciendo márgenes, produciendo en Europa o acogiéndose a los compromisos de precios que la Comisión admite.
Para una empresa que importa vehículos eléctricos de China, que va a renovar su flota o que exporta a China productos como los que investiga Pekín, conviene comprobar el origen y los derechos aplicables a lo que compra, vigilar los posibles compromisos de precios y seguir las medidas de respuesta de China. Consulte con su asesor aduanero y fiscal cómo le afecta.
En el comercio internacional, la letra pequeña del arancel decide quién paga y cuánto.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


