LVMH acordó el 25 de noviembre de 2019 comprar la joyera estadounidense Tiffany por 135 dólares por acción, unos 16.200 millones de dólares. Es la mayor compra del grupo y refuerza su apuesta por la joyería.

El lunes 25 de noviembre de 2019, LVMH Moët Hennessy Louis Vuitton y Tiffany & Co. anunciaron un acuerdo definitivo por el que el grupo francés comprará la joyera estadounidense por 135 dólares por acción, en efectivo. El valor del capital de Tiffany se sitúa en torno a los 16.200 millones de dólares, unos 14.700 millones de euros. Los consejos de administración de las dos compañías han aprobado la operación y el de Tiffany recomienda a sus accionistas que la respalden. Es, por tanto, una operación acordada entre las dos partes y no una oferta hostil.
Cómo se llegó al acuerdo
El pacto llega tras unas semanas de negociación. A mediados de octubre, LVMH planteó una primera oferta de 120 dólares por acción. La semana siguiente la subió hasta unos 130 dólares, lo que llevó a Tiffany a abrir sus cuentas al grupo, y finalmente el precio quedó en 135. Según la agencia AFP, Tiffany cerró el viernes anterior a 125,51 dólares y cotizaba a unos 90 dólares a principios de octubre; la oferta supone, por tanto, alrededor de un 7,6 % más que el último cierre.
Hasta que se cierre, la operación está sujeta a la aprobación de los accionistas de Tiffany y de las autoridades reguladoras, y el cierre se espera a mediados de 2020. Es la mayor adquisición de la historia de LVMH, un grupo con 75 casas entre las que figuran Louis Vuitton, Dior y Moët & Chandon.
Qué busca LVMH
Tiffany se fundó en 1837, cuando Charles Lewis Tiffany abrió una tienda en el centro de Manhattan. Hoy tiene su sede en la Quinta Avenida de Nueva York y más de 300 tiendas en todo el mundo. Es la principal marca de lujo de origen estadounidense y es conocida sobre todo por los anillos de compromiso y los diamantes.
Para LVMH, la compra tiene varias lecturas. La primera es reforzar su posición en joyería y relojería, donde ya tiene Bulgari, Chaumet, TAG Heuer y Hublot, y competir de frente con Richemont, propietario de Cartier. La segunda es aumentar su presencia en el mercado estadounidense. Y la tercera, según la información publicada, es que Tiffany había crecido en los últimos años menos que sus rivales, de modo que el grupo ve margen para desarrollarla.
Bernard Arnault, presidente y consejero delegado de LVMH, dijo que el grupo se compromete a desarrollar Tiffany con la misma dedicación que aplica al resto de sus casas. Alessandro Bogliolo, consejero delegado de Tiffany, afirmó que el acuerdo respalda la estrategia de la compañía para convertirse en una joyera de lujo de nueva generación.
Qué enseña la operación
Para empresas familiares y propietarios de marcas, el caso muestra cómo suelen articularse las grandes compras de sociedades cotizadas: una oferta inicial, una mejora de precio que abre la negociación y un acuerdo definitivo que sigue siendo condicional a los accionistas y a los reguladores. Muestra también que los grandes grupos de lujo compran marcas con identidad propia y las integran como casas con perfil propio dentro de su cartera. Para quien se plantea vender una empresa, el caso recuerda que el precio de una compraventa se negocia en función de lo que el comprador cree que puede hacer con la marca, y no solo de sus resultados recientes.
El precio pactado corresponde a una oferta concreta, y la operación todavía debe superar las votaciones y las autorizaciones previstas. Quien tenga interés profesional en el sector puede seguir ese calendario hasta mediados de 2020.
Una compra de 16.200 millones se decide en dos tiempos: primero el precio, y después las aprobaciones.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


