ChatGPT vuelve a Italia tras un pulso de privacidad

Claves
  • OpenAI amplió la información a los usuarios y creó formularios para oponerse al uso de sus datos en el entrenamiento.
  • El regulador reclama además un sistema de verificación de edad y una campaña informativa.
  • Para cualquier empresa, la protección de datos se aplica también a las herramientas de inteligencia artificial.

El 28 de abril de 2023, la autoridad italiana de protección de datos, el Garante, anunció que OpenAI había restablecido ChatGPT en Italia después de adoptar medidas para atender sus exigencias. El servicio había quedado bloqueado en el país a finales de marzo, cuando el regulador impuso una limitación temporal del tratamiento de datos de usuarios italianos. En su resolución del 11 de abril fijó las condiciones para levantarla.

El episodio es uno de los primeros pulsos entre un regulador europeo y un servicio de inteligencia artificial generativa. Más allá de Italia, interesa a cualquier empresa que utilice estas herramientas con datos de clientes o empleados, o que desarrolle productos basados en ellas, porque muestra cómo se aplica el Reglamento general de protección de datos a una tecnología que no se diseñó con ese marco en mente. Las autoridades europeas coordinan su actuación en un grupo de trabajo del Comité Europeo de Protección de Datos.

Qué reprochó el regulador

El Garante cuestionó la falta de verificación de edad de los usuarios y la recogida masiva de datos personales para entrenar los algoritmos sin una base jurídica clara. Para levantar la limitación pedía transparencia sobre el tratamiento, un cauce sencillo para ejercer los derechos de acceso, rectificación y supresión, y garantías para los menores.

El regulador no prohibió la tecnología, sino que exigió cumplir la ley. Es un matiz importante: la respuesta fue una limitación del tratamiento de datos de usuarios italianos, no un veto a la inteligencia artificial, y se levantó cuando la compañía demostró que había adoptado las medidas pedidas. El proceso, de hecho, duró menos de un mes. Esa proporcionalidad es la que suelen buscar los reguladores europeos ante tecnologías nuevas: exigir garantías sin impedir su desarrollo.

Qué hizo OpenAI

Según el comunicado del 28 de abril, OpenAI publicó información sobre el tratamiento de datos para entrenar sus modelos, amplió su política de privacidad y la hizo visible en el registro, y puso a disposición de todas las personas en Europa, sean o no usuarias, un formulario para oponerse a que sus datos se usen para el entrenamiento. Permitió además a los usuarios europeos excluir sus conversaciones.

Los usuarios italianos que vuelven deben confirmar que son mayores de 18 años o que tienen más de 13 con consentimiento de sus padres, y el registro pregunta la fecha de nacimiento. La compañía invoca el interés legítimo para el entrenamiento, sujeto a oposición, y el contrato para prestar el servicio. El Garante reconoció los avances, pidió un sistema de verificación de edad y seguirá su investigación junto con el grupo de trabajo del Comité Europeo de Protección de Datos.

Lecciones para la empresa

Cuando una empresa introduce datos personales en una herramienta de inteligencia artificial debe contar con una base jurídica, informar a las personas afectadas, limitar el uso a la finalidad prevista y comprobar dónde y cómo se tratan los datos. Conviene revisar también si el proveedor permite excluir los datos del entrenamiento y qué ocurre con las conversaciones que se guardan. Conviene dejar constancia de estas comprobaciones en el registro de actividades de tratamiento y, si el uso es intensivo, valorar una evaluación de impacto en protección de datos.

Las empresas que desarrollen servicios propios con inteligencia artificial deberían documentar sus bases de datos de entrenamiento y atender los derechos de las personas. Las pymes que usen estas herramientas a través de proveedores deberían exigirles información clara sobre qué hacen con los datos que se introducen. Es información general; su delegado de protección de datos o su asesor pueden ayudarle a aplicar estas ideas a su caso.

La ley de siempre se aplica a la tecnología nueva, y es más barato enterarse a tiempo.

Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.

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