Evergrande hace temblar los mercados

Claves
  • El 20 de septiembre, las bolsas mundiales cayeron ante el riesgo de impago de Evergrande, una de las mayores promotoras inmobiliarias de China.
  • La compañía acumulaba una deuda muy elevada y los inversores temían que no pudiera hacer frente a sus pagos.
  • El problema no es solo cuánta deuda hay, sino cuándo hay que devolverla: un activo sólido con financiación frágil sigue siendo frágil.

El 20 de septiembre de 2021, las bolsas mundiales cayeron ante el riesgo de impago de Evergrande, una de las mayores promotoras inmobiliarias de China. La compañía acumulaba una deuda muy elevada y los inversores temían que no pudiera hacer frente a sus pagos, con posibles efectos sobre el sistema financiero. El temor al contagio movió mercados de todo el mundo en cuestión de horas. Los inversores se preguntaban hasta dónde podían llegar las consecuencias.

Para quien vive lejos de China, el caso puede parecer una historia ajena. Pero los mercados financieros están conectados, y la duda sobre una gran empresa muy endeudada en un país que pesa tanto en la economía mundial bastó para alterar el ánimo de los inversores en Europa y América. Más allá de lo que acabara ocurriendo con la compañía, el episodio dejó una lección de fondo sobre la fragilidad que puede esconder el exceso de deuda.

Qué ocurrió

Una promotora inmobiliaria construye y vende viviendas y otros inmuebles, y suele financiarse con deuda para adelantar los costes de obra. Evergrande había crecido apoyándose en un nivel de endeudamiento muy alto. Cuando surgieron dudas sobre su capacidad de pago, los inversores empezaron a temer un impago, es decir, que la compañía no pudiera devolver lo que debía en los plazos acordados.

El temor al contagio movió mercados de todo el mundo. Cuando una gran compañía endeudada tiene problemas, quienes le han prestado dinero, ya sean bancos, fondos o tenedores de bonos, pueden sufrir pérdidas, y esa posibilidad se extiende a otras empresas del mismo sector o del mismo país. Es lo que se conoce como riesgo de contagio, y explica por qué una noticia local puede tener repercusión global.

Cuando la deuda pesa demasiado

Una empresa muy endeudada es vulnerable cuando se complica su financiación o cuando el sector en el que opera se enfría. Lo que parece sostenible mientras todo va bien puede dejar de serlo con rapidez, porque los vencimientos de deuda no esperan a que las ventas se recuperen. Cuando llega una fecha de pago y no hay liquidez, no basta con tener activos valiosos: hay que poder convertirlos en efectivo.

El problema no es solo cuánta deuda hay, sino cuándo hay que devolverla. Una deuda a largo plazo y con ingresos estables puede ser perfectamente manejable, mientras que una deuda a corto plazo, con ingresos inciertos, puede ser insostenible aunque su importe sea menor. Para evaluar la solidez de cualquier empresa o patrimonio, hay que mirar el calendario de pagos tanto como el saldo. Conviene ordenar los vencimientos por fechas y compararlos con los ingresos previstos de cada periodo.

El inmobiliario también tiene riesgos

El caso recordó que el inmobiliario, considerado el activo más seguro, también puede convertirse en fuente de crisis cuando se financia con demasiada deuda. Para una familia o una empresa con inmuebles, conviene revisar el nivel de apalancamiento, la capacidad de atender los pagos si los ingresos bajan y la facilidad con que podrían venderse los activos en caso de necesidad.

Conviene hacerse algunas preguntas sencillas: qué parte del valor del patrimonio está financiada con préstamos, qué ocurriría si los ingresos por alquileres o por la actividad bajaran durante un tiempo, y cuánto margen de maniobra queda antes de tener que vender. Un activo sólido con una financiación frágil sigue siendo frágil, y revisar la estructura de deuda a tiempo es una de las mejores formas de protegerse. Hablar con el banco antes de que haya tensiones facilita renegociar en mejores condiciones.

La solidez de un patrimonio se mide también por la forma en que se ha financiado.

Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.

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