El empleo en EE. UU. se desploma en marzo

Claves
  • EE. UU. perdió 701.000 empleos en marzo y su tasa de paro subió al 4,4 %.
  • La encuesta se refiere a mediados de mes, antes de la mayoría de los cierres: la caída real fue mayor, como indicaban las peticiones de subsidio.
  • Mientras EE. UU. ajusta con despidos, España lo hace sobre todo con ERTE: dos modelos con efectos distintos en el empleo y el consumo.

El 3 de abril de 2020, el Departamento de Trabajo de Estados Unidos informó de que la economía había perdido 701.000 empleos en marzo y de que la tasa de paro había subido del 3,5 % al 4,4 %. Las mayores pérdidas se produjeron en ocio y hostelería, con unos 459.000 puestos menos, sobre todo en restaurantes y bares. Era un cambio brusco tras más de una década de creación casi ininterrumpida de empleo.

Y los datos describen solo el principio. La encuesta a hogares se refería a la semana del 8 al 14 de marzo y la de empresas a la nómina que incluía el día 12, es decir, antes de que se cerrasen la mayoría de comercios y escuelas, en la segunda mitad del mes. Las peticiones semanales de subsidio de desempleo, que se publican con más rapidez, habían rondado los 3,3 millones y los 6,6 millones en las dos semanas anteriores.

Un mercado laboral muy flexible

En Estados Unidos, las empresas pueden despedir con rapidez y con pocos costes, y el seguro de desempleo depende de cada estado. Eso hace que el empleo reaccione enseguida a un cambio de ciclo, tanto a la baja como al alza. El paquete de rescate aprobado a finales de marzo incluía una ampliación de los subsidios precisamente para amortiguar este golpe a los hogares.

Esa flexibilidad tiene consecuencias. Cuando los despidos se concentran en pocas semanas, el consumo, que supone en torno a dos tercios de la economía estadounidense, cae con fuerza. Y la recuperación depende de que las empresas vuelvan a contratar, no solo a reabrir. Por eso los analistas miraban con atención cuántos de los despidos eran temporales.

Dos modelos de ajuste

España eligió otro camino: los ERTE permiten suspender contratos o reducir jornada sin romper la relación laboral, con prestación por desempleo para el trabajador y exoneraciones para la empresa. La ventaja es que la plantilla formada sigue ahí cuando la actividad se reanude; el inconveniente es que el coste recae en las arcas públicas y la empresa debe decidir cuándo reincorporar.

Ninguno de los dos modelos es mejor en abstracto. Uno ajusta deprisa y recupera deprisa; el otro protege vínculos y costes de formación, pero puede retrasar el ajuste de los negocios que no se recuperen. Para el empresario español con clientes o filiales en Estados Unidos, lo relevante es que la demanda de ese mercado podía tardar en recuperarse, aunque el comercio se reanudase.

Qué conviene revisar

Las empresas que venden a Estados Unidos o que dependen de clientes muy expuestos a su consumo deberían revisar plazos de cobro, riesgo de impago y seguros de crédito. Conviene hablar con los clientes clave y tener escenarios de ventas más prudentes para los próximos meses.

Para el ahorrador, los datos de empleo son un indicador retrasado: cuando se publican, describen lo ocurrido semanas atrás y los mercados ya han descontado parte del efecto. Si la volatilidad le preocupa, hable con su asesor para comprobar que su cartera se ajusta a su horizonte, y evite decisiones basadas en una sola cifra o en un titular. Los próximos informes de empleo y de peticiones de subsidio seguirán siendo, en las semanas siguientes, una de las mejores referencias para saber a qué velocidad cambia la situación.

Los datos de empleo llegan siempre con retraso; las decisiones no pueden esperar.

Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.

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