Israel y Hamás aceptaron el 9 de octubre de 2025 la primera fase del plan de paz de Trump. El día 13 volvieron a casa los 20 rehenes vivos e Israel liberó a casi 2.000 presos palestinos.

Israel y Hamás aceptaron el 9 de octubre de 2025, tras negociaciones indirectas en Sharm el Sheij (Egipto) con la mediación de Estados Unidos, Egipto, Catar y Turquía, la primera fase del plan de paz de veinte puntos presentado por el presidente Donald Trump a finales de septiembre. El Gobierno israelí aprobó el acuerdo y el alto el fuego entró en vigor el 10 de octubre, con la retirada de las tropas israelíes a una línea pactada dentro de la Franja.
Qué se sabe
El 13 de octubre, Hamás entregó a los 20 rehenes israelíes que seguían vivos y empezó a devolver los cuerpos de los fallecidos. A cambio, Israel liberó a cerca de 2.000 presos y detenidos palestinos. Ese mismo día, Trump habló ante el Parlamento israelí y presidió en Sharm el Sheij una cumbre con más de veinte líderes, en la que Estados Unidos, Egipto, Catar y Turquía firmaron una declaración de apoyo al acuerdo.
La guerra empezó con el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, en el que murieron unas 1.200 personas en Israel y 251 fueron secuestradas. La ofensiva israelí posterior dejó, según el Ministerio de Sanidad de Gaza, controlado por Hamás, más de 67.000 muertos, y una crisis humanitaria que la ONU calificó de hambruna en parte de la Franja.
Lo que falta
El plan prevé fases posteriores mucho más complejas: el desarme de Hamás, una autoridad de transición con supervisión internacional, una fuerza de estabilización, la retirada israelí progresiva y la reconstrucción de un territorio en gran parte destruido. Ninguna de ellas tenía calendario cerrado cuando se pactó el alto el fuego, y los incidentes entre ambas partes continuaron en las semanas siguientes.
Por qué importa aquí
El conflicto ha influido en los precios de la energía y en las rutas marítimas del mar Rojo, atacadas por los hutíes de Yemen, que obligaron a desviar buena parte del comercio entre Asia y Europa por el cabo de Buena Esperanza. Un alto el fuego estable rebaja la prima de riesgo geopolítico en el petróleo y en el transporte de mercancías.
En España, la guerra ha tenido un fuerte eco político y social, con el reconocimiento del Estado palestino en mayo de 2024 y, en septiembre de 2025, un decreto-ley con restricciones al comercio de armas con Israel.
Un alto el fuego no es todavía la paz, pero es la condición para empezar a construirla.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


