El 19 de octubre de 2025 unos ladrones entraron por una ventana en la galería de Apolo del Louvre y se llevaron ocho joyas de la Corona francesa en siete minutos. Qué se sabe del robo.

En la mañana del domingo 19 de octubre de 2025, poco después de la apertura, un grupo de ladrones llegó al Louvre en un camión con una plataforma elevadora, subió hasta un balcón de la fachada que da al Sena, forzó una ventana y entró en la galería de Apolo, donde se exponen las joyas de la Corona francesa. En unos siete minutos rompieron dos vitrinas, se llevaron las piezas y huyeron en motocicletas.
Qué se llevaron
Según el Ministerio de Cultura francés, los ladrones se llevaron ocho joyas de los siglos XIX, entre ellas piezas de la emperatriz Eugenia, de la reina María Amelia y de la reina Hortensia. La conservadora del museo estimó su valor en unos 88 millones de euros, aunque su valor histórico es muy superior. Una novena pieza, la corona de la emperatriz Eugenia, se les cayó durante la huida y fue recuperada con daños.
El museo cerró ese día y la fiscalía de París abrió una investigación. En los días siguientes la policía detuvo a varios sospechosos, pero las joyas no aparecieron de inmediato, y los expertos temían que fueran desmontadas para vender las piedras por separado.
Un debate sobre seguridad
El robo puso en evidencia las carencias de seguridad del museo más visitado del mundo, que recibe casi nueve millones de visitantes al año. Un informe del Tribunal de Cuentas francés, publicado semanas después, señaló el retraso en la instalación de cámaras y sistemas de protección en muchas salas, y la dirección del Louvre había pedido en enero un plan de renovación del edificio.
Por qué importa a un coleccionista
Las grandes piezas de los museos públicos suelen estar aseguradas por el propio Estado, y su pérdida es, sobre todo, cultural. Para el coleccionista privado, el caso recuerda que las joyas, el arte y los objetos de valor necesitan una protección física adecuada, un inventario documentado con fotografías y certificados, y un seguro con valores actualizados.
Conviene revisar periódicamente la tasación de las piezas, dónde se guardan y qué cubre la póliza, porque muchas pólizas de hogar limitan la cobertura de joyas y obras de arte. Consulte con su asesor y con un especialista en seguros de arte.
Lo que no se puede reponer es lo que más cuesta proteger.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


