El 6 de marzo de 2025 el BCE recortó los tipos un cuarto de punto, el sexto recorte desde junio de 2024, y avisó de que su política ya es «considerablemente menos restrictiva».

El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) decidió el 6 de marzo de 2025 bajar sus tres tipos de interés oficiales en 25 puntos básicos. La facilidad de depósito, el tipo de referencia de su política, quedó en el 2,50 %; el de las operaciones principales de financiación, en el 2,65 %, y el de la facilidad marginal de crédito, en el 2,90 %, con efectos desde el 12 de marzo. Era el sexto recorte desde junio de 2024, cuando el BCE empezó a bajar desde el 4 %.
Qué cambió en el mensaje
Más que la bajada, que los mercados daban por hecha, llamó la atención el cambio de lenguaje. El BCE dejó de describir su política como restrictiva y pasó a decir que es «considerablemente menos restrictiva», una forma de avisar de que se acerca el punto en el que los tipos dejan de frenar la economía. Christine Lagarde, su presidenta, insistió en que las decisiones se tomarán reunión a reunión, según los datos, sin comprometer de antemano el camino.
Las nuevas proyecciones de los técnicos del BCE situaron la inflación media en el 2,3 % en 2025, el 1,9 % en 2026 y el 2,0 % en 2027, y rebajaron el crecimiento de la zona del euro al 0,9 % en 2025 y al 1,2 % en 2026. Detrás de la revisión están la debilidad de las exportaciones y la incertidumbre por la política comercial de Estados Unidos.
Un contexto que se mueve deprisa
La reunión llegó en una semana excepcional. Dos días antes, la Comisión Europea había presentado un plan para movilizar hasta 800.000 millones de euros en defensa, y en Alemania los partidos que iban a formar gobierno habían acordado relajar el freno de la deuda para invertir en defensa e infraestructuras. La rentabilidad del bono alemán a diez años registró su mayor subida diaria desde 1990.
Más gasto público y más deuda pueden, a la larga, empujar al alza la inflación y los tipos a largo plazo, justo cuando el BCE intenta bajar los cortos. Por eso algunos miembros del Consejo pidieron prudencia antes de seguir recortando.
Qué supone para hipotecas y ahorro
Para las familias con hipoteca variable, cada bajada del BCE llega con retraso al euríbor, que ya había descontado buena parte de los recortes: en febrero de 2025 el euríbor a doce meses estaba en torno al 2,4 %, lejos del 4 % de finales de 2023. Para el ahorrador, los depósitos y las letras del Tesoro ofrecen rentabilidades cada vez más bajas.
Para las empresas con financiación a tipo variable, el alivio también continúa, aunque más despacio. Conviene revisar las fechas de revisión de los préstamos y, si se negocia nueva deuda, comparar tipo fijo y variable con la evolución de tipos que descuenta el mercado. Consulte con su asesor cómo encaja en su caso.
Cuando un banco central cambia un adjetivo, suele estar anunciando el siguiente paso.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


