Javier Milei ganó el 19 de noviembre de 2023 la segunda vuelta presidencial en Argentina frente a Sergio Massa. Resultado, programa económico anunciado, reacción de los mercados y qué supone para las empresas españolas.

El domingo 19 de noviembre de 2023 Javier Milei, líder de La Libertad Avanza, ganó la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Argentina frente al ministro de Economía y candidato oficialista, Sergio Massa (Unión por la Patria). Con casi todas las mesas escrutadas, el recuento provisional daba a Milei el 55,7 % de los votos y a Massa el 44,3 %, una ventaja de más de 11 puntos y de cerca de tres millones de votos. Massa reconoció la derrota antes de que concluyera el escrutinio.
El resultado
La participación rondó el 76 %, algo inferior a la de la primera vuelta de octubre, que fue del 77 %. Milei ganó en 21 de los 24 distritos del país; Massa solo se impuso en la provincia de Buenos Aires, Formosa y Santiago del Estero. Respecto a la primera vuelta, Milei sumó unos 6,4 millones de votos más. Las cifras son provisionales: el escrutinio definitivo corresponde a la Justicia electoral y puede variar ligeramente.
El nuevo presidente tomará posesión el 10 de diciembre. Su partido es minoritario en ambas cámaras del Congreso, de modo que necesitará apoyos de otras fuerzas, como Juntos por el Cambio, para aprobar leyes.
Programa y mercados
Argentina llega a este cambio de gobierno con una inflación anual de tres cifras (142,7 % en octubre), una moneda con varios tipos de cambio y alrededor de un 40 % de la población en situación de pobreza. En campaña, Milei propuso recortar de forma drástica el gasto público para equilibrar las cuentas, liberalizar la economía, privatizar empresas públicas, cerrar el banco central y dolarizar. A 20 de noviembre no había anunciado todavía a su ministro de Economía ni el calendario de las medidas.
Los mercados locales estuvieron cerrados el lunes 20 por festivo, así que la primera reacción llegó de fuera. En Nueva York, las acciones argentinas cotizadas se dispararon: según Bloomberg, el ADR de YPF subió un 40 %, su mejor sesión desde que cotiza, en 1993; Banco Macro, un 20 %; Grupo Financiero Galicia, un 17 %; y el fondo cotizado Global X MSCI Argentina, un 12 %, un récord. Los bonos soberanos en dólares con vencimientos en 2030, 2041 y 2046 subieron al menos 1,9 centavos. En plataformas locales de criptomonedas, el peso cayó el domingo hasta unos 990 por dólar, cerca de un 7 % menos que el viernes.
Los analistas pidieron cautela: el partido de Milei tiene pocos escaños, el programa tiene riesgos de ejecución y la transición hasta el 10 de diciembre depende todavía del gobierno saliente, que puede influir en la moneda, las reservas y el gasto. Los bonos argentinos habían perdido más de un 40 % de su valor desde la reestructuración de 2020.
Las empresas españolas
Más de un centenar de empresas españolas operan en Argentina, y España es el segundo inversor extranjero del país, tras Estados Unidos. Entre las más presentes figuran Banco Santander (Santander Río), BBVA (BBVA Argentina), Telefónica (Movistar), Dia, Meliá, Abertis, Prosegur y Cabify. Para ellas, las variables decisivas serán el régimen cambiario, las restricciones a la salida de capitales y la seguridad jurídica; el ICEX cita un marco regulatorio cambiante y volátil como freno a la inversión, y la expropiación de YPF a Repsol, en 2012, sigue presente en la memoria de los inversores.
Los planes de privatización de Milei podrían abrir oportunidades en distribución, infraestructuras y transporte; a la vez, la volatilidad y la incertidumbre sobre el programa concreto hacen difícil prever su efecto. Quien tenga exposición a Argentina, por inversión directa, fondos o filiales, puede revisar cómo le afectan el tipo de cambio y las restricciones de capital. Consulte con su asesor cómo aplicarlo a su caso. Las urnas han dado una mayoría clara; el programa, el apoyo en el Congreso y el tipo de cambio dirán el resto.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


