El 4 de abril de 2023 Finlandia depositó en Bruselas su instrumento de adhesión y pasó a ser el 31.º aliado de la OTAN. Qué cambia para la Alianza y para Suecia, que sigue esperando.

Finlandia pasó a ser el 4 de abril de 2023 el trigésimo primer miembro de la OTAN, en el momento de depositar el instrumento de adhesión. En la sede de la Alianza en Bruselas, el ministro de Exteriores finlandés, Pekka Haavisto, entregó el instrumento de adhesión al secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, porque Estados Unidos es el depositario del tratado.
A continuación, por primera vez, la bandera de Finlandia ondeó ante la sede de la OTAN, en un acto al que asistió el presidente finlandés, Sauli Niinistö, recibido por el secretario general, Jens Stoltenberg. También se izaron banderas finlandesas en los mandos aliados de Mons (Bélgica) y Norfolk (Virginia). Sonaron el himno nacional finlandés y el de la OTAN.
Asistieron además el ministro de Defensa finlandés, Antti Kaikkonen, los ministros de Exteriores de todos los aliados y Suecia, invitada a incorporarse. Finlandia, socio cercano de la Alianza, ya participaba en sus reuniones, pero la adhesión añade lo que no tenía: las garantías de defensa colectiva.
Cómo se llegó hasta aquí
La invasión rusa de Ucrania, en febrero de 2022, llevó a Finlandia y a Suecia a abandonar décadas de no alineamiento militar. Presentaron su solicitud de ingreso en mayo de 2022 y la cumbre de la OTAN celebrada en Madrid en junio las invitó a incorporarse. Los aliados firmaron el protocolo de adhesión de Finlandia el 5 de julio de 2022.
Después, los parlamentos de los 30 miembros tuvieron que ratificarlo, porque el ingreso exige unanimidad. Hungría lo hizo a finales de marzo de 2023, por 182 votos a favor y 6 en contra, y Turquía, la última, el 30 de marzo, por unanimidad de los 276 diputados presentes. Desde la solicitud hasta la adhesión han pasado menos de once meses.
Qué cambia
Con la adhesión, Finlandia queda cubierta por el artículo 5 del Tratado de Washington, según el cual un ataque armado contra un aliado se considera un ataque contra todos. La OTAN amplía en 1.340 kilómetros su frontera terrestre con Rusia y suma una fuerza militar que, según algunos análisis, es de las más potentes de Europa occidental en caso de guerra. Stoltenberg dijo que la entrada es buena para Finlandia, para la seguridad nórdica y para la Alianza en su conjunto, y que el presidente ruso, Vladímir Putin, había fracasado en su intento de cerrar la puerta de la OTAN: en lugar de achicarse, la Alianza se ha ampliado.
Suecia, que solicitó el ingreso a la vez que Finlandia, sigue esperando: Turquía y Hungría no han ratificado su adhesión. Turquía alega que Estocolmo ha sido permisivo con grupos que considera terroristas y se ha mostrado enfadada por la quema de un Corán ante su embajada; los miembros del partido gobernante húngaro han dicho que esperarán a que Estocolmo resuelva los desacuerdos pendientes. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, dijo que el diálogo continuaría, pero que su apoyo dependía de que Suecia diera pasos concretos. Suecia aspira a entrar antes de la cumbre de la OTAN en Vilna, en julio.
La ampliación confirma que el entorno de seguridad europeo ha cambiado desde febrero de 2022. Las empresas con operaciones o proveedores en Europa del Este y en el Báltico siguen de cerca cómo evolucionan las sanciones a Rusia y la exposición al riesgo geopolítico.
En menos de once meses, un país que llevaba décadas fuera de las alianzas militares ha entrado en la OTAN.
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