Dos terremotos de magnitud 7,8 y 7,5 sacudieron el 6 de febrero de 2023 el sur de Turquía y el norte de Siria. El balance provisional del 9 de febrero superaba los 20.000 muertos. Qué se sabe y cómo afecta a las empresas.

En la madrugada del lunes 6 de febrero de 2023, un terremoto de magnitud 7,8 sacudió el sur de Turquía, cerca de Gaziantep, y se notó hasta en Líbano y Chipre. Unas horas después, un segundo seísmo de magnitud 7,5 golpeó la misma región. Antes del segundo se habían registrado al menos 78 réplicas, según Naciones Unidas.
Qué se sabe
El balance de víctimas, provisional, seguía subiendo. La noche del jueves 9 de febrero, la agencia turca de gestión de desastres hablaba de 17.406 muertos en Turquía, y en Siria la cifra era de 3.317, con lo que el total superaba los 20.000. Como referencia, el terremoto de Marmara de 1999 causó cerca de 17.500 muertos, según Al Jazeera. El lunes, Naciones Unidas hablaba de cerca de 2.000 muertos; tres días después, el total superaba los 20.000.
El presidente Recep Tayyip Erdogan declaró un estado de emergencia de tres meses, aprobado por el Parlamento, en las 10 provincias afectadas del sur del país, y habló del «desastre del siglo». Según Erdogan, cientos de miles de personas participan en las tareas de ayuda, y el frío, la nieve y la lluvia dificultan la búsqueda de supervivientes bajo los escombros. Turquía activó la alerta de nivel 4, que supone pedir ayuda internacional, y la Organización Mundial de la Salud activó equipos médicos de emergencia.
En el noroeste de Siria, controlado por los rebeldes, unos 4,1 millones de personas dependían ya de la ayuda humanitaria antes del terremoto. El jueves entraron seis camiones de la ONU desde Turquía, la primera caravana de Naciones Unidas desde el seísmo, y el secretario general, António Guterres, pidió acceso por más de un paso fronterizo. Siria afronta además un brote de cólera. Alemania, Francia y el Reino Unido anunciaron ayudas de 26 millones de euros, 12 millones de euros y 3 millones de libras, respectivamente, y Ucrania envió 88 rescatadores a Turquía.
El impacto económico
La Bolsa de Estambul suspendió la negociación el miércoles 8 de febrero, después de que su principal índice cayera un 7 % en los primeros 90 minutos pese a dos interrupciones automáticas. Canceló las operaciones de ese día y cerró cinco días, según Reuters. El índice acumulaba una caída de cerca del 14 % desde el lunes.
Las estimaciones de daños son muy provisionales y no oficiales. El profesor Ahmet Ercan calculó pérdidas de entre 35.000 y 50.000 millones de dólares, y la firma de análisis de riesgos Risklayer, de unos 20.000 millones. Tres economistas consultados por Reuters creían que el terremoto podía recortar el crecimiento de Turquía entre un 0,6 y un 2 %.
Turquía es un socio comercial importante para Europa: según la Comisión Europea, la UE es su principal socio en bienes, tanto en importaciones como en exportaciones. Por eso, aunque el daño se concentra en el sur del país, las empresas europeas con proveedores, clientes o personal en la zona siguen la situación con atención.
Qué conviene revisar
Las empresas con actividad en las provincias afectadas pueden empezar por lo básico: comprobar la situación de sus personas y equipos en la zona, y hablar con proveedores y transportistas sobre plazos de entrega y rutas alternativas. También conviene revisar qué dicen sus contratos sobre fuerza mayor y retrasos, y qué cubren las pólizas de interrupción de negocio y de transporte, que pueden tener límites o exclusiones para catástrofes naturales. Quien quiera ayudar puede hacerlo a través de organizaciones reconocidas.
Las cifras de hoy son provisionales y es probable que sigan creciendo.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


