La coalición de derechas liderada por Giorgia Meloni ganó las elecciones del 25 de septiembre de 2022, según los resultados provisionales del día 26. Qué se sabe y cómo reaccionaron los mercados.

Italia votó el domingo 25 de septiembre de 2022 en unas elecciones anticipadas, convocadas tras la caída del Gobierno de Mario Draghi en julio. Los resultados provisionales conocidos el lunes 26 dan como ganadora a la coalición de derechas (el centrodestra) formada por Hermanos de Italia (Fratelli d’Italia), de Giorgia Meloni; la Liga, de Matteo Salvini, y Forza Italia, de Silvio Berlusconi.
Qué dicen los resultados
Con el recuento provisional, Hermanos de Italia pasó de en torno al 4 % en 2018 a algo más del 26 %, y es el primer partido del país. El Partido Democrático quedó en torno al 19 %, el Movimiento 5 Estrellas cerca del 15 %, la Liga alrededor del 9 % (frente a más del 17 % en 2018) y Forza Italia cerca del 8 %. Son cifras provisionales que pueden variar en el escrutinio definitivo.
El centroderecha reunió cerca del 44 % de los votos y, gracias a un sistema electoral que combina listas proporcionales y circunscripciones uninominales, las proyecciones le dan mayoría absoluta de escaños en la Cámara de Diputados y en el Senado. La participación se quedó en torno al 64 %, un mínimo histórico en unas elecciones generales. El reparto definitivo de escaños y los nombres del próximo Gobierno todavía no se conocen.
Qué viene ahora
Las nuevas cámaras se reunirán por primera vez el 13 de octubre para elegir a sus presidentes. Después, el presidente de la República, Sergio Mattarella, consulta a los partidos y nombra al presidente del Consejo de Ministros, que debe obtener la confianza de las dos cámaras. Meloni, líder del partido más votado de la coalición, es la favorita para presidir el Gobierno y sería la primera mujer en hacerlo. En su primera intervención tras conocerse el resultado, prometió gobernar para todos los italianos.
Los tres partidos de la coalición deberán pactar el Gobierno y su respuesta a los precios de la energía, que es el asunto más urgente que tendrá sobre la mesa.
La reacción de los mercados
Antes del voto, la prima de riesgo apenas se había movido: según Bloomberg Línea, había subido unos 15 puntos básicos desde el 19 de julio, víspera de la dimisión de Draghi, y los mensajes de Meloni sobre el respeto a las reglas presupuestarias de la UE y a los cerca de 200.000 millones de euros de fondos europeos de recuperación habían contribuido a contenerla. El banco de inversión JPMorgan advertía, no obstante, de que una mayoría muy amplia de la coalición podía ser una sorpresa negativa para los mercados.
El lunes 26, según Reuters, el diferencial entre el bono italiano y el alemán a diez años llegó a 238 puntos básicos, un máximo de dos semanas, y después se movió en torno a 236. El índice bursátil FTSE MIB llegó a subir un 1,3 % en las primeras operaciones y después recortó las ganancias; cerró con un alza cercana al 0,7 %, según Money.it. Varios analistas consultados por Reuters coincidieron en que el resultado era el esperado y en que los mercados no reaccionaban a la política. Como puntos a vigilar señalaron la formación del Gobierno, el nombramiento del ministro de Economía y el diálogo con Bruselas sobre el plan de recuperación.
El contexto es el de un Banco Central Europeo que desde julio dispone del Instrumento de Protección de la Transmisión (TPI) para actuar frente a movimientos de mercado injustificados y desordenados. El BCE ha explicado que su activación depende de varias condiciones, entre ellas que el país cumpla las reglas fiscales europeas y los compromisos de su plan de recuperación y que su deuda pública sea sostenible.
Italia tiene un resultado claro; el Gobierno, el presupuesto y la relación con Bruselas son lo que queda por definir.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


