El INE confirmó el 13 de julio de 2022 que los precios subieron un 10,2 % anual en junio, la tasa más alta desde abril de 1985. Qué sube más y cómo afecta a salarios, alquileres y pensiones.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) confirmó el 13 de julio de 2022 que el índice de precios de consumo (IPC) de junio fue un 10,2 % superior al del mismo mes de 2021. Es un punto y medio más que en mayo (8,7 %) y la tasa anual más alta desde abril de 1985. Solo en el mes de junio, los precios subieron un 1,9 % respecto a mayo. El IPCA, el indicador armonizado que permite comparar con el resto de países europeos, se situó en el 10,0 %.
Qué sube más
Tres grupos explican buena parte del aumento. El transporte sube un 19,2 % en tasa anual, por el precio de los carburantes. La vivienda, un 19,0 %, por la electricidad y los combustibles de calefacción. Y los alimentos y bebidas no alcohólicas, un 12,9 %, la tasa más alta desde que empieza la serie, en enero de 1994, con aumentos destacados en frutas, legumbres y hortalizas, carne, pan y cereales, y leche, queso y huevos. En el propio mes de junio, destacan las subidas mensuales de los carburantes (9,9 %), la electricidad (9,1 %) y las frutas (9,5 %).
Los hoteles, cafés y restaurantes suben un 7,2 %. La inflación subyacente, que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos, aumenta seis décimas hasta el 5,5 %: es la tasa más alta desde agosto de 1993, aunque sigue más de cuatro puntos y medio por debajo del índice general. Que la subyacente también suba indica que el encarecimiento ya no depende solo de la energía y de los alimentos frescos.
Salarios, alquileres y pensiones
Los salarios van por detrás. Según la Estadística de Convenios Colectivos del Ministerio de Trabajo, los convenios registrados hasta mayo de 2022, que afectan a 5,8 millones de trabajadores, pactan de media una subida salarial del 2,42 % (dato provisional). Algunos convenios incluyen cláusulas de garantía salarial que revisan la subida si la inflación la supera, y quedan muchos por firmar o renovar, pero hoy la distancia con los precios es de casi ocho puntos. El salario mínimo, de 1.000 euros al mes desde enero, subió un 3,63 % respecto a 2021.
Los alquileres de vivienda tienen una regla propia. Muchos contratos prevén una actualización anual de la renta, pero el Real Decreto-ley 11/2022, de 25 de junio, prorroga hasta el 31 de diciembre de 2022 la limitación extraordinaria de esa actualización: a falta de nuevo pacto entre las partes, la subida no puede superar la variación anual del Índice de Garantía de Competitividad. Si usted es arrendador o inquilino, conviene mirar qué dice su contrato y en qué fecha toca la actualización.
Las pensiones contributivas se revalorizan cada enero según la media de las tasas anuales del IPC de los doce meses anteriores a diciembre, un mecanismo que fijó la Ley 21/2021. La revalorización de 2022 fue del 2,5 %, y la de enero de 2023 se calculará con los doce meses anteriores a diciembre de 2022, entre los que está este 10,2 %. Las pensiones no contributivas y el ingreso mínimo vital tienen además una subida extraordinaria del 15 % hasta el 31 de diciembre de 2022.
Qué conviene revisar
Conviene revisar tres cosas: las cláusulas de actualización de sus contratos (alquileres, suministros, servicios), la distancia entre lo que usted paga y lo que cobra, y el calendario de las próximas actualizaciones de salarios o rentas. Con una inflación de dos dígitos, el dinero que no genera rentabilidad pierde poder adquisitivo cada mes. Consulte con su asesor cómo aplicarlo a su caso.
Con precios al 10,2 % y salarios pactados al 2,42 %, cada cláusula de actualización cuenta.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


