Doce clubes anunciaron el 18 de abril de 2021 una Superliga europea y, dos días después, los seis ingleses ya se habían retirado. Qué proponía, quién se opuso y qué cuestiones jurídicas abrió.

El domingo 18 de abril de 2021, doce clubes —Arsenal, Chelsea, Liverpool, Manchester City, Manchester United, Tottenham, Juventus, Inter, Milan, Atlético de Madrid, FC Barcelona y Real Madrid— anunciaron la creación de la Superliga europea, una competición propia que se jugaría entre semana y en la que los clubes seguirían compitiendo en sus ligas nacionales. El proyecto preveía un núcleo de hasta quince clubes fundadores permanentes y veinte participantes en total, con cinco plazas que se decidirían cada año por méritos deportivos. El presidente sería Florentino Pérez, presidente del Real Madrid. Los clubes dijeron que esperaban dialogar con la UEFA y la FIFA.
La reacción
La UEFA y las federaciones y ligas de Inglaterra, España e Italia rechazaron el proyecto y avisaron de que los clubes quedarían excluidos de las demás competiciones nacionales y continentales; la UEFA prometió medidas para detener lo que llamó «proyecto cínico». El primer ministro británico, Boris Johnson, y el presidente francés, Emmanuel Macron, también se opusieron, y Johnson llegó a estudiar leyes para impedirlo. Los aficionados lo rechazaron.
El martes 20 de abril, el Juzgado de lo Mercantil n.º 17 de Madrid dictó medidas cautelares en el procedimiento iniciado por los promotores de la Superliga: prohibió a la FIFA y a la UEFA adoptar cualquier medida o acción que dificultara, directa o indirectamente, la preparación del proyecto, y vetó las sanciones y las exclusiones de las competiciones en las que los clubes y jugadores participaban habitualmente. La medida alcanzaba también a las ligas y federaciones nacionales.
El proyecto se desmorona
Esa misma noche empezó la retirada. El Manchester City fue el primero en iniciar formalmente los trámites para salir; Arsenal, Chelsea, Liverpool, Manchester United y Tottenham confirmaron después su baja, y los seis clubes ingleses abandonaron el proyecto. Los otros catorce clubes de la Premier League habían rechazado el plan ese mismo día, y el propietario del Liverpool, John Henry, pidió disculpas en un vídeo, y el vicepresidente del Manchester United anunció que dejaba el cargo.
El miércoles 21, el Atlético de Madrid, el Inter y el Milan anunciaron también su salida, y la Juventus dijo que el proyecto tenía pocas posibilidades de completarse en su forma original: su presidente, Andrea Agnelli, afirmó que no podía continuar sin los seis ingleses.
La Superliga difundió esa noche un comunicado en el que decía que seguía defendiendo su propuesta y que reconsideraría la mejor forma de reconfigurarla. El presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, dijo que los clubes habían cometido un error y que estaban «de vuelta en el redil». Con nueve bajas, tres de los doce fundadores seguían en el proyecto: Real Madrid, Barcelona y Juventus.
Qué cuestiones jurídicas abre
El caso plantea cuestiones de derecho de la competencia y de organización del deporte: hasta qué punto una federación o una confederación puede vetar competiciones rivales y sancionar a quienes participen en ellas, y cuándo esa facultad choca con las reglas europeas de competencia. La resolución del juzgado de Madrid es solo cautelar, a la espera del procedimiento principal, y no resuelve el fondo del asunto.
Esta nota recoge solo los hechos conocidos hasta el 22 de abril de 2021. Para clubes, patrocinadores y medios, el calendario inmediato depende de lo que decidan los tres clubes que siguen en el proyecto, la UEFA y los tribunales.
En el fútbol europeo, anunciar una competición es la parte fácil; lo difícil es que la acepten aficionados, ligas y tribunales.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


