El 9 de abril de 2019 Saudi Aramco colocó 12.000 millones de dólares en su primera emisión de bonos, con una demanda muy superior, y su folleto reveló por primera vez sus resultados de 2018.

El 9 de abril de 2019, Saudi Aramco, la petrolera estatal de Arabia Saudí, fijó el precio de su primera emisión internacional de bonos: 12.000 millones de dólares en cinco tramos de deuda sénior no garantizada, dentro de su programa de pagarés a medio plazo. Los bonos cotizarán en el mercado regulado de la Bolsa de Londres y el cierre estaba previsto para el 16 de abril. Aramco renunció a un tramo de interés variable que tenía previsto.
La emisión
Los tramos son: 1.000 millones al 2,75 % con vencimiento en 2022, 2.000 millones al 2,875 % en 2024, 3.000 millones al 3,5 % en 2029, 3.000 millones al 4,25 % en 2039 y 3.000 millones al 4,375 % en 2049. El tramo a diez años se fijó 105 puntos básicos por encima de los bonos del Tesoro de EE. UU. y 12,5 puntos básicos por debajo de lo que exigían los inversores por deuda del Estado saudí de vencimiento similar, según Bloomberg.
La demanda fue la gran noticia. Según Bloomberg, las órdenes superaron los 100.000 millones de dólares en su punto máximo y quedaron en 92.000 millones después de que se recortaran algunas peticiones; fueron más fuertes en los bonos de mayor plazo y rentabilidad. Arab News, citando fuentes de la compañía, habló de la mayor demanda de la historia para una emisión de un mercado emergente. Los 92.000 millones de peticiones frente a los 12.000 millones emitidos indican que gran parte de las órdenes no se atendió.
Las agencias calificaron los bonos en línea con el Estado saudí: A1 por Moody’s y A+ por Fitch, según Argaam. Bloomberg añade que Moody’s destacó la baja deuda de Aramco en relación con su flujo de caja y la comparó con una empresa con calificación AAA.
Lo que reveló el folleto
El folleto que acompañó la emisión, difundido a comienzos de abril, fue el primero de la compañía y mostró por primera vez sus cuentas auditadas. El beneficio neto de 2018 fue de 111.100 millones de dólares, frente a 75.900 millones en 2017, lo que la convierte, según Bloomberg, en la empresa más rentable del mundo. Produjo 13,6 millones de barriles diarios de hidrocarburos en 2018, de los que 10,3 millones fueron de crudo, y su capacidad bruta de refino era de 4,9 millones de barriles diarios.
El 27 de marzo, Aramco había anunciado la compra del 70 % de la petroquímica SABIC al fondo soberano saudí por 69.100 millones de dólares, con cierre previsto en 2020. Además, su presidente, el ministro de Energía Khalid al Falih, habló de una presencia permanente de la compañía en los mercados de bonos y de acciones; la salida a bolsa internacional, en cambio, seguía aplazada, según Arab News.
Por qué importa
Para Aramco, la emisión inaugura una fuente de financiación en los mercados internacionales de deuda y obliga a una mayor transparencia: ahora publica cuentas auditadas. Para el Estado saudí, cuyo presupuesto depende en gran medida de la compañía, es un termómetro de cómo la ven los inversores internacionales; un analista de Bloomberg Intelligence advertía de que esa dependencia fiscal podría ampliar con el tiempo el diferencial de los bonos.
Quien siga estos mercados puede fijarse en elementos objetivos: el vencimiento y el cupón de cada tramo, la calificación crediticia, el hecho de que se trata de deuda sénior no garantizada emitida por la compañía y la evolución de los precios en el mercado secundario. Un bono de una petrolera estatal combina riesgo de crédito, exposición al precio del petróleo y riesgo país.
Una emisión con mucha demanda dice cuánto interés hay en una empresa; no dice cómo le irá en el futuro.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


