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El acuerdo UE–Japón entra en vigor: qué cambia para los exportadores

Por Pearson Specterlunes, 4 de febrero de 20195 min de lectura

El Acuerdo de Asociación Económica UE–Japón entró en vigor el 1 de febrero de 2019 y elimina la mayor parte de los aranceles entre ambas economías. Qué supone para los exportadores españoles.

El Acuerdo de Asociación Económica entre la Unión Europea y Japón entró en vigor el 1 de febrero de 2019. Se negoció desde 2013, se cerró el 8 de diciembre de 2017 y se firmó en julio de 2018. La Comisión Europea lo presenta como la mayor zona de comercio abierto del mundo: 635 millones de personas y casi un tercio del producto interior bruto mundial. Su alcance va más allá de los aranceles: incluye servicios, contratación pública, desarrollo sostenible y, por primera vez en un acuerdo comercial de la UE, un compromiso específico con el Acuerdo de París sobre el clima.

Qué cambia

La Comisión calcula que el acuerdo elimina la mayor parte de los 1.000 millones de euros que las empresas europeas pagaban cada año en derechos de aduana en Japón. Los aranceles se suprimen desde el principio sobre más de nueve de cada diez exportaciones de la UE a Japón y, cuando el acuerdo se aplique por completo, Japón habrá eliminado los derechos del 97 % de los bienes que importa de la UE. Los productos industriales acabarán libres de aranceles; en el calzado, por ejemplo, el arancel baja del 30 % al 21 % al entrar en vigor y el resto desaparece en diez años. Bruselas estima que el comercio anual entre ambas economías podría crecer casi 36.000 millones de euros cuando el acuerdo esté plenamente aplicado.

El acuerdo abre los mercados de servicios, en particular los financieros, el comercio electrónico, las telecomunicaciones y el transporte, y facilita el acceso de las empresas europeas a la contratación pública de 54 grandes ciudades japonesas, además de eliminar obstáculos en el sector ferroviario a escala nacional. En paralelo, el 23 de enero la UE y Japón adoptaron decisiones de adecuación para que los datos personales circulen libremente entre ambos, con un reconocimiento mutuo de sus sistemas de protección.

Agroalimentario

El vino, el segundo producto agrícola que la UE exporta a Japón por valor, con unos 1.000 millones de euros, pierde su arancel (del 15 % de media) desde el primer día. En el queso, Japón suprime los derechos, hasta ahora del 29,8 % en variedades como el gouda o el cheddar, y abre una cuota libre de aranceles para los quesos frescos. En el porcino, el principal producto agrícola que la UE vende a Japón, la carne transformada se comercia sin aranceles y la fresca, casi sin ellos. En el vacuno, el arancel del 38,5 % bajará al 9 % en quince años para un volumen significativo de productos.

Japón protegerá además más de 200 productos agroalimentarios europeos con indicación geográfica, entre ellos el queso manchego, con el mismo nivel de protección que tienen en la UE, y la UE protegerá una selección de indicaciones japonesas. Para el exportador, esto significa que esos nombres quedan amparados frente a las imitaciones en el mercado japonés.

Qué supone para los exportadores españoles

Según la Comisión (datos de Eurostat de 2015), 6.246 empresas españolas exportaban a Japón y el 92 % eran pymes. La Comisión incluye el queso manchego entre los productos europeos que quedarán protegidos en Japón y cita el vino y el porcino entre los que más se benefician de la bajada de aranceles. Para las pymes exportadoras, el acuerdo abarata la entrada en un mercado de 127 millones de consumidores.

Las ventajas no son automáticas. El desarme arancelario no siempre es inmediato: en las frutas y hortalizas, la federación FEPEX recordaba que se completará en siete años y que además hacen falta protocolos fitosanitarios acordados entre ambas partes. Por su parte, la UE aplica periodos transitorios de hasta siete años antes de eliminar los aranceles en sectores sensibles como el del automóvil.

Antes de plantearse Japón, conviene comprobar la partida arancelaria de cada producto y su calendario de desarme en los anexos del acuerdo, la prueba de origen que se exige para acogerse al arancel preferente y los requisitos técnicos, sanitarios y de etiquetado del mercado japonés: el acuerdo aborda varias barreras no arancelarias, pero cada producto tiene sus propias exigencias. La Comisión ha convocado para abril de 2019 la primera reunión del comité que hará balance de la aplicación. Consulte con su asesor de comercio exterior cómo aplicarlo a su caso.

Que desaparezca el arancel no basta para vender en Japón: hay que conocer el calendario de cada producto y cumplir sus requisitos.

Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.

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