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El fin de los coches de gasolina y diésel en 2040: Francia y Reino Unido

Por Pearson SpecterFecha del hecho: jueves, 27 de julio de 20174 min de lecturaImágenes

Francia (6 de julio de 2017) y el Reino Unido (26 de julio) se marcan 2040 como horizonte para dejar de vender coches nuevos de gasolina y diésel. Qué supone para compradores, flotas de empresa y coche usado, y cuál es la situación en España.

El 6 de julio de 2017 el ministro francés de Transición Ecológica y Solidaria, Nicolas Hulot, presentó el Plan Climat, que incluye el objetivo de poner fin en 2040 a la venta de coches que emiten gases de efecto invernadero, dentro de una estrategia que busca la neutralidad en carbono en 2050. El 26 de julio el Gobierno británico confirmó, dentro de su plan contra la contaminación por dióxido de nitrógeno en las carreteras, que acabará con la venta de todos los coches y furgonetas nuevos convencionales de gasolina y diésel en 2040.

Qué se ha anunciado exactamente

Los textos son menos tajantes que los titulares. En Francia es un objetivo que el Gobierno se propone llevar al ámbito europeo e internacional, donde quiere reunir una coalición de países, y que habrá que concretar. El plan francés prevé además acercar la fiscalidad de la gasolina y la del diésel a lo largo del quinquenio y estudiar una ayuda para sustituir los coches más antiguos, los de gasolina anteriores a 1997 y los diésel anteriores a 2001, que no pueden llevar la etiqueta ambiental Crit’Air.

El plan británico, presentado por los ministros de Medio Ambiente, Michael Gove, y de Transportes, Chris Grayling, va acompañado de un fondo de 255 millones de libras para que los ayuntamientos preparen medidas de calidad del aire: los planes iniciales deben presentarse en ocho meses y los definitivos a finales de 2018. Las tasas de acceso a determinadas zonas son una posibilidad, no una obligación, y deben ser temporales. Una consulta en otoño estudiará ayudas como un plan de achatarramiento. No se anuncia prohibir circular con los vehículos ya matriculados.

Compradores y flotas de empresa

Para quien compra un coche hoy, 2040 queda a 23 años. Un coche nuevo comprado en 2017 y conservado diez o quince años se habrá vendido o dado de baja mucho antes de esa fecha. Lo que puede pesar antes que la fecha es lo que ya aparece en los planes: las restricciones locales de acceso, la fiscalidad de los carburantes y la disponibilidad de puntos de recarga.

Las flotas de empresa se renuevan en ciclos de pocos años, de modo que una flota habrá rotado varias veces antes de 2040. La pregunta útil no es cuándo desaparece el diésel, sino qué motorización conviene en el próximo ciclo según el uso de cada vehículo, los kilómetros anuales y las restricciones de las ciudades por las que circula.

En el mercado de segunda mano, el efecto de un anuncio así es incierto: el precio de un coche usado depende de la demanda de cada momento y de las reglas locales, y a 23 años vista nadie puede fijar un valor. Antes de comprar o vender un diésel antiguo conviene mirar su antigüedad, su clasificación ambiental y las restricciones de las ciudades donde se va a usar.

La situación en España

A 27 de julio de 2017 el Gobierno de España no ha fijado ningún calendario equivalente a escala estatal para el fin de la venta de estos coches. Las decisiones que afectan al coche llegan por otras vías: las normas europeas de emisiones, que Francia quiere endurecer con una norma Euro 7 ambiciosa, y las restricciones de cada ayuntamiento. Por eso conviene seguir cómo evoluciona el debate en Bruselas, adonde Francia quiere llevar su objetivo.

La fecha es lejana; las reglas locales y fiscales, no.

Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.

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