Reglas antes del conflicto
Lo que se acuerda con calma no se discute con prisa.
Una empresa o un patrimonio compartidos funcionan mejor cuando la familia ha acordado, por escrito y antes del conflicto, cómo se toman las decisiones.
El protocolo familiar es ese acuerdo: quién puede entrar en la empresa, cómo se reparten los dividendos, qué pasa si alguien quiere vender su parte y qué órganos —la asamblea y el consejo de familia— deciden cada cosa.
Aquí se acuerda cómo decide la familia; Legal documenta ese acuerdo en pactos y estatutos.
Lo que se acuerda con calma no se discute con prisa.
Cada miembro de la familia participa en el proceso, no solo quien dirige.
Lo esencial se recoge en pactos y estatutos que lo hacen exigible.
Hablamos con cada miembro de la familia por separado, también con quien no trabaja en la empresa.
Qué quiere cada uno, qué comparten y dónde hay diferencias.
Una primera redacción de las reglas: entrada de familiares, dividendos, venta de participaciones y órganos de la familia.
Con toda la familia a la mesa: se discute el borrador y se cierra.
Se firma y se revisa cada año, en la reunión anual de la familia.
Una primera reunión con quien promueve el protocolo. Antes de reunir a nadie, hablamos con cada miembro de la familia por separado.
Qué traerEn parte. Lo que se recoge en pactos de socios y estatutos obliga a quienes los firman; el resto es un compromiso entre familiares.
Existe una publicidad registral de los protocolos familiares (Real Decreto 171/2007). Si conviene o no en su caso, lo valora un abogado colegiado de nuestros asociados.
Trabajamos con cada parte por separado antes de reunirlas. El protocolo existe precisamente para eso.
«Lo que se acuerda con calma no se discute con prisa.»
Contenido de carácter orientativo. Los pactos y estatutos los redactan y firman abogados colegiados.
Respondemos a toda consulta en menos de 24 horas laborables, con total confidencialidad.
Lo primero que le pediremos: estatutos y pactos de socios vigentes.