La Fed frena, el BCE sigue

Claves
  • El 1 de febrero la Reserva Federal subió los tipos solo un cuarto de punto; al día siguiente, el BCE los subió medio punto.
  • El BCE anunció otra subida igual para marzo, mientras la Fed moderaba el ritmo: Europa iba por detrás en el ciclo.
  • Las hipotecas variables se revisan con el Euríbor, así que cada subida llega a la cuota en la siguiente revisión.

El 1 de febrero de 2023 la Reserva Federal estadounidense subió los tipos de interés solo un cuarto de punto, un paso más moderado que los anteriores. Al día siguiente, el Banco Central Europeo los subió medio punto y anunció que haría otra subida igual en marzo, con lo que dejaba clara su siguiente jugada.

Dos de los bancos centrales más influyentes del mundo mostraban así ritmos distintos ante un mismo problema, la inflación. La diferencia importaba a quien tuviera deudas o ahorros en euros: mientras Estados Unidos parecía acercarse al final de su ciclo de subidas, en la zona euro el recorrido todavía no había terminado. Para una empresa con operaciones en ambas áreas monetarias, el diferencial de tipos también puede afectar al tipo de cambio entre el euro y el dólar, un factor que influye en los precios de importación y en los márgenes de los exportadores.

Dos ritmos distintos

Los bancos centrales suben los tipos de interés para enfriar la demanda y frenar los precios. Al encarecer el crédito, desalientan el consumo y la inversión financiados con deuda, y con ello reducen la presión sobre los precios. Es un instrumento potente, pero de efecto lento y desigual: tarda meses en trasladarse a toda la economía.

La Reserva Federal moderaba el paso, mientras el BCE mantenía un ritmo mayor y daba una pista clara sobre su siguiente movimiento. Esa pista, conocida como orientación futura, ayuda a los mercados, a las empresas y a los hogares a anticipar el coste del dinero, aunque nunca es una promesa: las decisiones dependen de cómo evolucionen los datos. Mientras la orientación futura se mantenga, las empresas pueden usarla como referencia para sus presupuestos de intereses, siempre con la cautela de revisarlos si los datos de inflación o de actividad cambian el panorama.

Europa por detrás en el ciclo

Europa iba por detrás de Estados Unidos en el ciclo. Cuando una economía empieza a subir tipos más tarde, también tarda más en completar el recorrido, y sus hogares y empresas notan el efecto con retraso. El BCE había comenzado más tarde su ciclo de subidas y todavía tenía camino por delante.

Para las empresas europeas, eso significaba que el coste de la financiación seguiría subiendo algunos meses más. Las líneas de crédito, los préstamos a tipo variable y las refinanciaciones previstas para ese año iban a hacerse en un entorno más caro que el de los años anteriores, y convenía reflejarlo en los presupuestos de tesorería. En el caso de las pymes, que suelen financiarse con líneas de circulante ligadas a un índice, el efecto es inmediato: cada punto de coste adicional reduce el margen de un negocio que ya trabaja con poco colchón.

Qué significa para las hipotecas

Para las hipotecas variables españolas, lo peor de las revisiones aún estaba por llegar. Estas hipotecas se revisan por referencia al Euríbor, que refleja las expectativas de tipos del BCE, de modo que cada subida se traslada a la cuota en la siguiente revisión, que suele producirse cada seis o doce meses según el contrato.

Eso significa que el efecto llega de forma escalonada: quien revisó su hipoteca hace unos meses todavía no ha notado todas las subidas posteriores. Conviene mirar en el contrato cuándo es la próxima revisión y qué referencia se aplica, y preguntarse si la familia podría asumir una cuota claramente más alta durante un tiempo. Una conversación a tiempo con la entidad puede abrir opciones, como ampliar el plazo o fijar el tipo de una parte, que después de la revisión resultan más difíciles o más caras de obtener.

Quien tenga financiación a tipo variable haría bien en simular cuotas con tipos más altos y hablar con su entidad con tiempo.

Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.

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