- El 20 de octubre España, Francia y Portugal acordaron sustituir el proyecto de gasoducto MidCat por una conexión submarina entre Barcelona y Marsella.
- Estaría pensada para transportar hidrógeno verde, el que se produce con energía renovable; más tarde se integró en el corredor H2Med.
- Barcelona se situaba en el mapa energético europeo del futuro: las empresas de ingeniería, construcción y transporte deberían seguir su evolución.
El 20 de octubre de 2022 España, Francia y Portugal acordaron sustituir el proyecto de gasoducto MidCat por una conexión submarina entre Barcelona y Marsella, pensada para transportar hidrógeno verde. Más tarde se integró en el corredor H2Med. El anuncio dejaba atrás un largo debate sobre cómo mejorar las conexiones energéticas entre la península ibérica y el resto de Europa. Los detalles técnicos, de coste y de calendario se irían concretando en los años siguientes.
En plena crisis energética, la noticia tenía una lectura inmediata: Europa buscaba reducir su dependencia del gas ruso y reforzar las interconexiones. Pero también tenía una lectura a más largo plazo, relacionada con la transición energética. Para una ciudad como Barcelona, el proyecto podía suponer nuevas oportunidades industriales y de conocimiento, y para las empresas relacionadas con la energía, un indicador de dónde puede ir la inversión en los próximos años. Las infraestructuras energéticas no se construyen en meses, y su rentabilidad depende de decisiones políticas y de mercado que pueden cambiar.
Del gas al hidrógeno
El gasoducto MidCat buscaba conectar mejor la península ibérica con el resto de Europa, pero se sustituyó por un proyecto distinto: una conexión submarina pensada para el hidrógeno verde. El hidrógeno verde es el que se produce con energía renovable, y se considera una pieza posible de la descarbonización de la industria.
Se trata de una tecnología en desarrollo, con retos de coste, producción, transporte y demanda que todavía están por resolver. Que se prevea una infraestructura específica para su transporte indica una apuesta política y estratégica, pero no garantiza que el mercado se desarrolle al ritmo previsto. Conviene, por tanto, seguir el proyecto con interés pero sin dar por hecho cuándo ni cómo se materializará. Conviene distinguir entre el hidrógeno verde, producido con renovables, y otros tipos de hidrógeno, cuya huella de carbono es distinta.
Barcelona en el mapa energético
Barcelona se situaba en el mapa energético europeo del futuro. Que la ciudad sea el punto de partida de una infraestructura de este tipo puede atraer inversión, actividad industrial y conocimiento, además de reforzar el papel de la península ibérica en la seguridad de suministro de Europa.
Las infraestructuras energéticas suelen generar actividad a su alrededor: empresas de ingeniería y construcción, proveedores de equipos, centros de investigación, empresas de servicios y formación especializada. El efecto sobre el territorio puede ser significativo, aunque tarda años en materializarse y depende de las decisiones de inversión, de los permisos y de la evolución de la demanda de hidrógeno. Los proyectos de gran escala también generan debate sobre su impacto ambiental, su coste y su financiación, y es razonable seguirlos con visión crítica.
Seguir de cerca los grandes proyectos
Los grandes proyectos de infraestructura tardan años, pero quienes los siguen de cerca encuentran oportunidades antes que nadie. Las empresas de ingeniería, construcción, transporte o servicios industriales deberían seguir su evolución, los requisitos y las posibles convocatorias, para poder participar cuando llegue el momento.
Prepararse para participar en un proyecto de esta escala exige tiempo: certificaciones, referencias, capacidad financiera, alianzas con otras empresas y conocimiento de los procesos de contratación. Quien empieza a hacerlo antes de que se publiquen las licitaciones llega en mejor posición. Un asesor puede ayudar a identificar los requisitos, los plazos habituales y las fuentes de financiación o de ayudas disponibles. Sin comprometer recursos prematuramente, se puede dedicar tiempo a conocer el sector, a hablar con posibles socios y a estudiar casos similares de otros países.
Las infraestructuras de hoy marcan dónde estarán las oportunidades de mañana.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


