- El Eurogrupo aprobó el 30 de noviembre, por videoconferencia, la reforma del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE).
- Incluye un cortafuegos para la unión bancaria que se adelanta a principios de 2022.
- Refuerza el papel del MEDE en futuros programas y facilita las quitas mediante cláusulas de acción colectiva.
El 30 de noviembre de 2020 el Eurogrupo, que reúne a los ministros de Economía de la eurozona, dio luz verde por videoconferencia a la reforma del tratado del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), el fondo de rescates de la zona euro. Las modificaciones se habían pactado en 2019, pero su ratificación se había bloqueado por la polémica en Italia. El acuerdo abría el camino a su firma y a su ratificación en los parlamentos nacionales. La decisión llegaba tras meses de discusión política y cerraba uno de los asuntos pendientes de la agenda europea.
El MEDE es el instrumento creado tras la crisis de la deuda para prestar a países de la eurozona con dificultades de financiación. Su reforma parece lejana a la vida de una empresa o de una familia, pero afecta a algo que sí las toca: la confianza en el sistema financiero y en la capacidad de Europa para responder a una crisis bancaria o de deuda, un asunto que la pandemia había vuelto a poner sobre la mesa. Por eso se sigue con atención aunque no cambie nada de inmediato.
Qué cambia
La reforma refuerza el papel del MEDE en el diseño y el seguimiento de los programas de ayuda, junto con la Comisión Europea, y le encomienda actuar como respaldo, o cortafuegos, del fondo de resolución bancaria. Ese fondo es el que financia la liquidación ordenada de bancos en dificultades en la unión bancaria, y el respaldo entrará en funcionamiento a principios de 2022, un año antes de lo previsto. Las ratificaciones nacionales todavía debían completarse antes de que los cambios fueran efectivos.
También se facilitan las quitas a los acreedores en las reestructuraciones de deuda soberana mediante cláusulas de acción colectiva, que permiten que una mayoría cualificada de acreedores obligue al resto a aceptar un acuerdo. Este punto fue el que generó el debate en Italia, por el temor a que pudiera encarecer la financiación de los países más endeudados.
Por qué importa la unión bancaria
Una unión bancaria con supervisor único y mecanismo de resolución común busca que la quiebra de un banco no arrastre a un Estado, ni al revés. El cortafuegos del MEDE añade capacidad financiera en caso de que el fondo de resolución no baste. Para el ahorrador, la consecuencia práctica es una mayor protección frente a escenarios extremos, aunque los depósitos hasta 100.000 euros por titular y entidad ya cuentan con garantía.
Para las empresas, un sistema bancario europeo percibido como sólido abarata la financiación y mantiene abierto el crédito en momentos de tensión. En una crisis como la de la pandemia, con préstamos avalados y moratorias, la solidez bancaria es una condición para que las ayudas funcionen y lleguen a quienes las necesitan. La confianza, como el crédito, se construye despacio y se pierde rápido.
Qué conviene revisar
Una reforma como esta no exige acciones inmediatas a empresas ni particulares. Lo útil es conocer el marco: qué cubre la garantía de depósitos, cómo se reparten los riesgos entre el banco, los accionistas, los acreedores y el fondo de resolución, y cuál es la situación de la entidad con la que se trabaja. Cuanto mejor se entienda la estructura, menos sorpresas habrá en una situación de tensión.
Conviene también revisar con su asesor financiero qué productos están cubiertos por la garantía de depósitos y cuáles no, como ciertos bonos bancarios o fondos, que no cuentan con la misma protección. Esta nota es informativa y no recomienda ningún producto ni entidad. Y recuerde que la garantía de depósitos tiene límites.
Una red de seguridad común es un seguro cuya eficacia depende de no tener que usarla.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


