China vuelve a crecer

Claves
  • El 16 de julio China publicó un crecimiento positivo en el segundo trimestre, tras la contracción de principios de año.
  • Era la primera gran economía en recuperar terreno, una señal de que la actividad puede volver una vez controlada la epidemia.
  • Las crisis no llegan ni se van a la vez en todo el mundo: conviene analizar cada mercado por separado.

El 16 de julio de 2020 China publicó un crecimiento positivo en el segundo trimestre, tras la contracción de principios de año. Era la primera gran economía en recuperar terreno, y la noticia se siguió con atención en todo el mundo: si la actividad podía volver tras una parada tan intensa, el camino hacia la recuperación en otras zonas parecía menos incierto. Pero un solo trimestre no basta para sacar conclusiones definitivas.

Sin embargo, un dato positivo no equivale a una recuperación completa ni a una receta aplicable a todos los países. China había sido la primera en sufrir la epidemia y también la primera en controlarla, con un calendario propio que otras economías no compartían. Para empresarios y familias europeos, la noticia era una señal de esperanza, pero también un recordatorio de que cada economía sigue su propio ritmo.

Qué significa crecer tras una caída

Una economía entra en recesión cuando su producción cae durante varios trimestres, y sale cuando vuelve a crecer. China fue la primera gran economía en hacerlo: tras la contracción de principios de año, registró un crecimiento positivo en el segundo trimestre. Era una señal de que la actividad podía recuperarse una vez controlada la epidemia. Era una señal de que la actividad podía recuperarse una vez controlada la epidemia. La salida técnica de una recesión no equivale a haber recuperado todo lo perdido.

Conviene matizar el significado de ese crecimiento. Después de una caída fuerte, un trimestre positivo puede reflejar sobre todo el regreso de actividad que había quedado detenida, más que una expansión sólida. La diferencia importa: recuperar el nivel anterior es una cosa, y crecer por encima de él es otra. Por eso los analistas suelen mirar varios trimestres seguidos antes de hablar de una recuperación consolidada.

Un efecto sobre el resto del mundo

La recuperación china tiró de las materias primas y de algunas exportaciones europeas. Cuando una gran economía vuelve a comprar metales, energía o bienes de equipo, los países que los producen o exportan se benefician. Para algunas empresas europeas, China pasó de ser un problema de suministro a ser un mercado en recuperación. Esa transformación afectó a decisiones de compra, de producción y de inversión.

Ese cambio de papel es relevante para quien comercia con Asia. Las empresas que habían visto interrumpidas sus cadenas de suministro a comienzos de año podían ahora plantearse la reactivación de pedidos, y las que exportaban a China veían reabrirse una fuente de demanda. Pero cada sector reaccionó de forma distinta, y no todos los negocios se beneficiaron por igual de la mejora, así que el análisis debía hacerse caso por caso. Un indicador general no sustituye a la observación de los propios pedidos.

Cada economía, su calendario

Pero también recordó que las crisis no llegan ni se van a la vez en todo el mundo. Que un país se recupere no implica que lo hagan los demás, y las empresas con negocio en varias zonas deben analizar cada mercado por separado. Un buen mapa de dónde se compra y dónde se vende permite ajustar decisiones con más precisión. Conocer la exposición a cada región reduce la dependencia de una sola fuente de demanda o de suministro.

Ese mapa debería incluir, para cada mercado, la situación sanitaria y económica, el peso en las ventas y en las compras de la empresa, los riesgos de divisa y las condiciones de cobro y de pago. Revisarlo con regularidad ayuda a descubrir oportunidades y a detectar a tiempo los puntos débiles. Y cuando la información disponible es escasa, es razonable ser prudente y evitar compromisos difíciles de revertir. Una revisión semestral de esta cartera de mercados, con el asesor, suele ser suficiente.

Mirar el mundo como un conjunto de economías con calendarios distintos ayuda a decidir mejor.

Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.

Una primera reunión no le compromete a nada.

Cuéntenos su situación. Le responderemos en menos de 24 horas laborables, con estricta confidencialidad.