- El 18 de junio el Gobierno presentó el Plan de Impulso del Sector Turístico, dotado con 4.262 millones de euros y 28 medidas.
- Incluye un tramo de 2.500 millones de avales ICO para el turismo, una moratoria hipotecaria de hasta 12 meses y descuentos en tasas aeroportuarias.
- Busca generar confianza como destino seguro, con guías sanitarias, un distintivo y proyectos piloto de corredores turísticos seguros.
El 18 de junio de 2020, el Gobierno presentó en el Palacio de la Moncloa el Plan de Impulso del Sector Turístico, dotado con 4.262 millones de euros y estructurado en 28 medidas y cinco líneas de actuación. Con él, el apoyo del Gobierno al turismo desde el inicio de la pandemia asciende, según el propio Ejecutivo, a 19.535 millones de euros, incluyendo 15.273 millones de medidas anteriores.
El turismo es uno de los motores de la economía española, y el parón de los últimos meses había sido casi total. El plan llegaba cuando se acercaban el final del estado de alarma y la temporada de verano, y su objetivo declarado era recuperar la confianza de los viajeros y dar liquidez a las empresas del sector.
Las cinco líneas del plan
La primera línea busca restablecer la confianza en un destino seguro, con 21 guías sectoriales para prevenir contagios. La segunda, la reactivación del sector, concentra la mayor parte del dinero, 3.362 millones. La tercera trata de mejorar la competitividad del destino, con 859 millones. La cuarta crea un observatorio de inteligencia turística y la quinta lanza una campaña de promoción y un plan estratégico para 2020 a 2024. El plan prevé también un distintivo para los establecimientos que sigan las guías.
Entre las medidas concretas figura un subtramo preferente de 2.500 millones dentro de la línea de avales del ICO para las empresas turísticas, una moratoria de hasta doce meses en préstamos con garantía hipotecaria de autónomos y empresas cuyo inmueble se use para actividad turística, y un descuento del 75 % o del 100 % en las tasas de aterrizaje de las aerolíneas, según su nivel de operaciones.
Sostenibilidad y digitalización
Una parte del plan mira más allá de la emergencia. El Fondo Financiero del Estado para la Competitividad Turística (FOCIT) financiará con préstamos proyectos de energías renovables, reutilización de agua, reciclaje de residuos, transporte sostenible, digitalización e innovación. La idea es aprovechar la parada para modernizar establecimientos y destinos, de modo que sean más eficientes cuando regrese la demanda. Para las empresas pequeñas, las ayudas a la digitalización pueden ser una ocasión para mejorar la venta directa y reducir la dependencia de intermediarios.
El Gobierno anunció además proyectos piloto de reapertura al turismo internacional mediante corredores seguros, antes de la apertura general. Para los hoteles, restaurantes, agencias y empresas de ocio, estos avances dependen de factores que no controlan: las condiciones sanitarias, las restricciones de otros países y la confianza del viajero.
Qué conviene revisar
Las empresas del sector deberían comprobar con su banco el acceso al tramo preferente de avales y, si tienen préstamos hipotecarios sobre inmuebles turísticos, qué requisitos y trámites exige la moratoria. Antes de acogerse a cualquier medida, conviene calcular el coste real: una moratoria alarga la deuda y los intereses, y un aval se devuelve.
Conviene también pensar en la demanda. Una oferta preparada no garantiza clientes, así que vale la pena revisar los canales de venta, los precios y las condiciones de cancelación, y apoyarse en las guías sanitarias para comunicar seguridad de forma creíble. Su asesor puede ayudarle a combinar las ayudas disponibles con un plan de tesorería realista para el verano y el invierno. También conviene mantener actualizada la información sobre las condiciones de entrada y de cuarentena en los mercados de origen, que cambian con rapidez.
Las ayudas dan aire; solo la demanda hace funcionar un negocio turístico.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


