EE. UU. oficializa su recesión tras 128 meses de expansión

Claves
  • El 8 de junio el NBER fechó el pico de la economía estadounidense en febrero de 2020, cerrando una expansión de 128 meses, la más larga registrada.
  • El dato de empleo de mayo mostró 2,5 millones de puestos nuevos y un paro del 13,3 %, pero el empleo seguía un 13 % por debajo de febrero.
  • Declarar una recesión es una etiqueta técnica; lo importante para la empresa es la velocidad y la forma de la recuperación.

El 8 de junio de 2020, el Comité de Fechado de los Ciclos Económicos del NBER, la organización privada de investigación que decide oficialmente cuándo empiezan y acaban las recesiones en Estados Unidos, anunció que el máximo de actividad se había alcanzado en febrero de 2020. Ese mes terminó una expansión iniciada en junio de 2009, que con 128 meses fue la más larga desde que hay registros, en 1854. El récord anterior, de 120 meses, era el de 1991 a 2001.

El comité explicó que la caída del empleo y de la producción había sido de una magnitud sin precedentes y de un alcance muy amplio, lo que justificaba hablar de recesión aunque fuera más breve que las anteriores. Para fechar un ciclo valora la profundidad, la duración y la extensión de la caída por todos los sectores. Tres días antes, el informe de empleo de mayo había sorprendido al alza.

Qué es una recesión

En el lenguaje cotidiano se dice que hay recesión cuando el PIB cae dos trimestres seguidos. En Estados Unidos, la decisión formal no se basa en esa regla, sino en la valoración conjunta de varios indicadores, y suele anunciarse meses después del comienzo. Esta vez el comité no esperó, porque la caída era tan rápida y generalizada que no había dudas.

Para una empresa, la etiqueta importa menos que su contenido: ingresos que bajan, clientes que retrasan pagos y planes de inversión que se aplazan. Una recesión breve, pero profunda, exige sobre todo liquidez para llegar al otro lado. La atención se desplaza a la recuperación: cuándo, a qué ritmo y para qué sectores.

El dato de empleo de mayo

El 5 de junio se conoció que la economía estadounidense había creado 2,5 millones de empleos en mayo y que la tasa de paro había bajado del 14,7 % al 13,3 %. Los mayores avances llegaron en ocio y hostelería, con 1,2 millones de puestos, seguidos de la construcción, la educación y la sanidad y el comercio minorista. El empleo seguía, no obstante, en torno a un 13 % por debajo de febrero.

El propio organismo de estadísticas laborales advirtió de un error de clasificación: algunas personas ausentes de su trabajo por los cierres se registraron como empleadas y no como desempleadas temporales. Sin él, la tasa de paro habría sido unos tres puntos mayor. Es un recordatorio de que las cifras de este periodo deben leerse con cautela y de que una recuperación inicial no garantiza que continúe.

Qué conviene revisar

Las empresas con clientes en Estados Unidos o expuestas a su consumo deberían seguir los indicadores de demanda, no solo los de empleo, y revisar la solvencia de sus compradores y los plazos de cobro. Es útil tener escenarios con una recuperación rápida, una gradual y otra interrumpida por rebrotes.

Para quien invierte, el calendario económico y el de los mercados no coinciden: las bolsas se anticipan, y suelen moverse antes de que los datos mejoren. Por eso no conviene tomar decisiones solo con los titulares sobre la recesión. Hable con su asesor para comprobar que su cartera es coherente con su horizonte y su tolerancia al riesgo.

Una recesión se declara con datos del pasado; una empresa se prepara con escenarios del futuro.

Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.

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