- El INE publicó el 26 de abril la EPA del primer trimestre: la tasa de paro subió dos décimas, hasta el 16,74 %.
- El número de ocupados bajó en unos 124.000 en el trimestre y el de parados subió en 29.400, hasta 3.796.100.
- Es un comportamiento estacional: con datos desestacionalizados el empleo siguió creciendo, de modo que conviene leer la cifra con cautela.
El 26 de abril de 2018 el Instituto Nacional de Estadística publicó la encuesta de población activa (EPA) del primer trimestre. La tasa de paro subió dos décimas respecto al trimestre anterior, hasta el 16,74 %, con 3.796.100 personas desempleadas, 29.400 más. El número de ocupados se situó en 18.874.200, unos 124.000 menos que en el cuarto trimestre.
Es la mayor subida del paro en un primer trimestre desde 2013. Pero el primer trimestre suele ser el peor del año por razones estacionales, y los análisis indican que, descontado ese efecto, el empleo habría seguido creciendo, en torno a un 0,5 % trimestral, según CaixaBank Research.
Cómo se elabora la EPA
La EPA es una encuesta continua a unas 65.000 familias cada trimestre, que pregunta a sus miembros si trabajan, buscan empleo o están inactivos. No cuenta altas en la Seguridad Social ni inscritos en las oficinas de empleo: mide cómo se declara cada persona. Por eso puede dar cifras distintas del paro registrado o de la afiliación, sin que ninguna sea errónea.
La tasa de paro es el cociente entre el número de parados y la población activa. Puede subir porque se destruyen empleos o porque se incorporan al mercado más personas que buscan trabajo. En este trimestre, la población activa disminuyó, pero la caída de ocupados fue mayor, y por eso el paro aumentó. Es una limitación de toda encuesta: los resultados tienen un margen de error, por pequeño que sea, y pueden verse alterados por cambios en la forma en que las personas responden o por el momento de la entrevista.
Un trimestre estacional
Tras la campaña de Navidad, muchas empresas, sobre todo del comercio, la hostelería y los servicios, reducen plantilla. En consecuencia, los primeros trimestres suelen mostrar destrucción de empleo y aumento del paro, mientras que los de primavera y verano reflejan la recuperación por el turismo y la agricultura. Por eso conviene comparar siempre un trimestre con el mismo del año anterior. El número de personas que buscan empleo y el de quienes lo encuentran cambian de un trimestre a otro por motivos muy diversos, como la incorporación de jóvenes al mercado, los movimientos migratorios o los cambios en la participación de las mujeres.
Los datos desestacionalizados corrigen ese patrón para ver la tendencia de fondo. Según esa lectura, el empleo siguió creciendo. Aun así, el aumento de la tasa de paro llama la atención y recuerda que la recuperación del empleo no es uniforme: hay sectores, territorios y colectivos que mejoran más despacio. La estacionalidad afecta también a la contratación temporal, que se concentra en ciertos periodos. Por eso las cifras mensuales de contratos y de afiliación se interpretan mejor junto con las series corregidas del efecto estacional.
Qué conviene revisar
Para las empresas con actividad estacional, la EPA es un recordatorio de la importancia de planificar la plantilla y el calendario de contratación a lo largo del año, y de conocer las modalidades de contrato disponibles y sus costes. Una plantilla ajustada a la demanda real evita tanto la falta de capacidad como los sobrecostes.
Para quienes buscan personal cualificado, un mercado con paro aún elevado no significa que sea fácil encontrar perfiles concretos. Conviene revisar los canales de selección y las políticas de formación y retención. Esta información es de carácter general; su asesor laboral puede ayudarle en su caso. Conviene, en fin, no extraer conclusiones sobre un solo sector a partir de la cifra general: la evolución del empleo en la industria, la construcción o los servicios puede diferir mucho, y la información sectorial es más útil para decidir.
Un dato trimestral se entiende mejor comparándolo con el mismo trimestre del año anterior.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


