Un plan para la transformación digital

Claves
  • El 16 de febrero el Consejo de Ministros creó un grupo de trabajo interministerial para elaborar el plan de transformación digital de la economía.
  • Lo presidirá el secretario de Estado de la Sociedad de la Información y la Agenda Digital e integra a nueve ministerios y a la Oficina Económica del Presidente.
  • El plan definirá actuaciones, calendario e instrumentos: puede ser una pista de hacia dónde irán ayudas y regulación.

El 16 de febrero de 2018 el Consejo de Ministros aprobó la creación de un grupo de trabajo interministerial para elaborar el Plan para impulsar la transformación digital de la economía española. El documento deberá recoger medidas e instrumentos basados en tecnologías digitales que mejoren la competitividad y el crecimiento económico.

El grupo estará presidido por el secretario de Estado para la Sociedad de la Información y la Agenda Digital e integrado por nueve ministerios, entre ellos Economía, Hacienda, Empleo, Educación, Agricultura, Sanidad y Fomento, además de la Oficina Económica del Presidente del Gobierno. Sus medidas se integrarán en la Estrategia Digital para una España Inteligente, que prepara el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital. El anuncio se enmarca en un esfuerzo más amplio de las administraciones por impulsar la digitalización de empresas y servicios públicos, aunque su impacto dependerá de cómo se concrete.

Qué es y qué no es

Conviene entender qué se ha aprobado: un acuerdo para crear un grupo de coordinación, no una ley ni un programa de ayudas. El grupo deberá elaborar un plan donde cada departamento precise las actuaciones que le corresponden, con un calendario y los instrumentos que utilizará. Es, por tanto, el primer paso de un proceso, no su resultado.

La coordinación entre ministerios es la parte más práctica del acuerdo. La digitalización toca a la administración tributaria, la formación, la sanidad, el campo o las infraestructuras, y las medidas aisladas pueden solaparse o contradecirse. Un grupo común busca aprovechar sinergias y evitar que cada departamento avance a su ritmo. Un grupo interministerial puede acelerar o frenar proyectos según cómo se coordine; su éxito dependerá de que el plan concrete responsables, plazos y presupuesto, y de que sus medidas lleguen a las empresas de forma sencilla.

Por qué importa a las empresas

La digitalización afecta a la forma de vender, producir y administrar, y las empresas que la adoptan con más rapidez suelen ganar productividad. Un plan público puede traducirse, con el tiempo, en convocatorias de ayudas, programas de formación, cambios regulatorios o nuevas obligaciones de relación electrónica con la administración. Un plan de este tipo también puede incluir medidas para las propias administraciones: simplificar trámites, ofrecer más servicios por vía electrónica y facilitar que las empresas se relacionen con ellas sin papel, lo que ahorraría tiempo y costes a ambos lados.

Para una pyme o una empresa familiar, la cuestión no es esperar a que el plan se publique para empezar, sino saber en qué punto se encuentra. Las medidas públicas suelen funcionar mejor cuando la empresa ya ha hecho su diagnóstico y sabe qué proyectos digitales le convienen y cuáles no. Los planes digitales suelen incluir también la formación en competencias digitales, un aspecto clave: sin personas capaces de usar las herramientas, las inversiones en tecnología pierden eficacia.

Qué conviene revisar

Un ejercicio sencillo es hacer un inventario digital: qué procesos están automatizados y cuáles siguen dependiendo del papel o de hojas de cálculo; qué datos recoge la empresa y cómo los protege; qué canales de venta en línea utiliza. A partir de ahí es más fácil priorizar inversiones.

Conviene también seguir las convocatorias oficiales y consultar a un asesor antes de comprometer inversiones, porque las ayudas suelen tener requisitos y plazos estrictos. Y no olvidar la protección de datos, que desde mayo tendrá un nuevo marco europeo. Esta información es de carácter general. Antes de solicitar cualquier ayuda, es recomendable definir qué objetivo concreto persigue el proyecto digital, qué ahorro o ingreso se espera y cómo se medirá, de modo que la inversión responda a una necesidad real.

La transformación digital empieza por saber dónde está cada empresa.

Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.

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