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El dólar vive su peor primer semestre desde 1973

Por Pearson Specterjueves, 3 de julio de 20253 min de lectura

El índice del dólar cayó cerca de un 11 % entre enero y junio de 2025, su peor primer semestre desde 1973. El euro superó los 1,17 dólares y se revalorizó un 13 %.

El primer semestre de 2025 terminó con el dólar en su peor comportamiento en más de medio siglo. El índice que mide su valor frente a una cesta de las principales monedas, el DXY, cayó alrededor de un 10,7 % entre enero y junio, la mayor caída en un primer semestre desde 1973, cuando se abandonó el sistema de tipos de cambio fijos de Bretton Woods. El euro, que había empezado el año cerca de la paridad, superó los 1,17 dólares.

Por qué cayó

Los analistas señalan varias causas. La guerra comercial de la Administración Trump, con el «Día de la Liberación» de abril, hizo dudar a los inversores sobre el papel de Estados Unidos como refugio. La gran ley fiscal, que aumentaría el déficit, alimentó dudas sobre la deuda pública. Y las críticas del presidente a la Reserva Federal y a su presidente, Jerome Powell, abrieron preguntas sobre la independencia del banco central.

Al mismo tiempo, Europa ganó atractivo: el plan de gasto en defensa e infraestructuras de Alemania y la estabilidad de los tipos del BCE atrajeron capital hacia la zona del euro.

Qué supone para un inversor europeo

Para un inversor en euros, la caída del dólar redujo la rentabilidad de las inversiones en Estados Unidos. Las bolsas estadounidenses habían recuperado sus máximos en junio, pero, medidas en euros, muchas carteras apenas ganaban en el año o incluso perdían. Quien tenía la exposición al dólar cubierta, en cambio, no sufrió ese efecto.

Para las empresas exportadoras españolas, un euro más fuerte encarece sus productos en Estados Unidos y en los países que comercian en dólares; para las importadoras de materias primas, como la energía, las abarata.

Qué conviene revisar

Conviene saber qué parte del patrimonio está en dólares, directa o indirectamente a través de fondos globales, y si esa exposición está cubierta. Las divisas pueden moverse en ambos sentidos y una cobertura tiene costes. Consulte con su asesor cómo encaja en su caso.

En una cartera internacional, la divisa es una inversión en sí misma, aunque no se haya elegido.

Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.

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