El Consejo de Ministros aprobó el 6 de mayo de 2025 el proyecto de ley que rebaja la jornada máxima a 37,5 horas semanales e impone el registro horario digital. Qué cambiaría para las empresas.

El Consejo de Ministros aprobó el 6 de mayo de 2025 el proyecto de ley para la reducción de la duración máxima de la jornada ordinaria de trabajo, el registro de jornada y el derecho a la desconexión, y lo remitió a las Cortes. El texto nace del acuerdo firmado en diciembre de 2024 entre el Ministerio de Trabajo y los sindicatos CCOO y UGT, sin el apoyo de las organizaciones empresariales, y ya había pasado por el Consejo de Ministros como anteproyecto en febrero.
Qué propone
La jornada máxima ordinaria pasaría de 40 a 37,5 horas semanales de trabajo efectivo, de promedio en cómputo anual, sin reducción del salario. Los convenios colectivos con jornadas más largas tendrían que adaptarse. Hoy, la mayoría de los convenios ya están por debajo de las 40 horas, pero hay sectores, como el comercio, la hostelería o la agricultura, donde la rebaja tendría más efecto.
La segunda pieza es el registro horario. La empresa tendría que llevarlo de forma digital, fiable e interoperable, de manera que la Inspección de Trabajo pudiera consultar a distancia la jornada de cada trabajador. El papel o las hojas de cálculo dejarían de valer. Las sanciones por incumplir el registro se agravarían y podrían calcularse por cada trabajador afectado, hasta 10.000 euros.
El proyecto refuerza además el derecho a la desconexión digital: el trabajador no estaría obligado a atender llamadas, mensajes o correos fuera de su horario, salvo causas excepcionales.
El obstáculo parlamentario
El Gobierno no tenía asegurada la mayoría. PP y Vox se oponían, y Junts, cuyos siete votos eran decisivos, pedía compensaciones para las pequeñas empresas y los autónomos y criticaba que se aprobara sin acuerdo con la patronal. Finalmente, el Congreso rechazó el texto en septiembre de 2025, con las enmiendas a la totalidad de esos tres grupos.
Qué conviene revisar
Aunque la rebaja de jornada no salió adelante, el registro horario sigue siendo obligatorio desde 2019 y la Inspección de Trabajo lo vigila cada vez más. Conviene que la empresa tenga un sistema que registre de forma objetiva la entrada y la salida, las pausas y las horas extraordinarias, y que lo conserve cuatro años.
También conviene conocer qué dice el convenio colectivo aplicable sobre jornada y descansos, porque es ahí donde se negocian hoy las reducciones de jornada. Consulte con su asesor laboral cómo afecta a su plantilla.
La jornada se negocia en la ley y en los convenios; el registro, en cambio, ya no admite atajos.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


