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El FMI prevé un crecimiento débil

Por Pearson Specterjueves, 13 de abril de 20234 min de lectura

El FMI publica previsiones de crecimiento mundial débiles para 2023 y advierte de que la crisis bancaria puede endurecer el crédito. Qué implica para la financiación de las empresas.

El 11 de abril de 2023 el Fondo Monetario Internacional publicó unas previsiones de crecimiento mundial débil para ese año y advirtió de que la crisis bancaria de marzo podía endurecer el crédito más de lo esperado. El organismo hablaba de una economía que avanzaba, pero con poca fuerza y con riesgos acumulados.

Las previsiones del FMI no son profecías, pero sirven de referencia para gobiernos, empresas y bancos a la hora de planificar. Cuando una institución de este peso describe un entorno frágil, el mensaje práctico para cualquier empresa es que conviene contar con un margen de seguridad mayor en sus planes de ventas, de costes y, sobre todo, de financiación. La utilidad práctica de estos informes no está tanto en la cifra exacta de crecimiento como en la dirección general y en los riesgos que señalan, que ayudan a calibrar cuánta prudencia conviene incorporar a las decisiones propias.

Qué decía el FMI

El organismo describía un panorama de crecimiento mundial débil, con inflación persistente y nuevos riesgos financieros tras las tensiones bancarias de marzo. No hablaba de una recesión generalizada, pero sí de un escenario frágil, sensible a cualquier nuevo sobresalto.

La combinación de factores era incómoda. Una inflación que no cede obliga a los bancos centrales a mantener los tipos altos, y unos tipos altos frenan la inversión y el consumo. Si a eso se suman tensiones en el sistema financiero, el resultado es una economía que crece menos y que corre más riesgo de sufrir sorpresas negativas. Las previsiones de crecimiento mundial se revisan varias veces al año, a medida que cambian los datos, y no es raro que una versión corrija la anterior. Lo que interesa es entender qué factores empujan las revisiones.

Crédito más caro y más escaso

La advertencia clave era que el crédito podía endurecerse más de lo esperado. Cuando los bancos prestan con más cautela, exigen más garantías, cobran más y tardan más en decidir. Las empresas pequeñas y medianas son las primeras en notarlo, porque suelen depender más de la financiación bancaria y tienen menos alternativas.

El mecanismo es sencillo. Tras una crisis bancaria, las entidades tienden a proteger su capital y su liquidez, y lo hacen concediendo menos préstamos o encareciéndolos. Eso reduce la inversión de las empresas y el consumo de las familias, y puede alimentar el mismo debilitamiento económico que se pretendía evitar. Un crédito más restrictivo no afecta por igual a todas las empresas. Las que tienen buenos resultados, poca deuda y una relación consolidada con su entidad suelen mantener el acceso, mientras que las más jóvenes o las más endeudadas lo notan antes.

Qué conviene hacer

Con crédito más caro y más escaso, las empresas que dependían de financiación externa tenían que planificar con más antelación. La relación con el banco volvía a ser estratégica: no se trata solo de pedir dinero cuando hace falta, sino de mantener una conversación continua que genere confianza.

Conviene presentar al banco la información financiera con regularidad, vigilar los vencimientos de la deuda y no esperar al último momento para renovar líneas o refinanciar. También puede ser útil estudiar otras fuentes de financiación, como el factoring, el leasing o los préstamos con garantía pública, según el caso. Es una decisión que se toma mejor con el asesor y con tiempo. Un buen hábito es preparar, antes de necesitarla, una carpeta con las cuentas de los últimos ejercicios, las previsiones de tesorería y una explicación sencilla del destino de los fondos, de modo que cualquier solicitud pueda presentarse con rapidez. Y conviene explorar con tiempo alternativas a la financiación bancaria tradicional, aunque no sean la primera opción, para no depender de una única vía si esta se cierra o se encarece de forma inesperada.

La financiación se consigue mejor cuando no se necesita con urgencia.

Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.

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