El 16 de marzo de 2023 la Comisión Europea propuso la Ley de Materias Primas Fundamentales y la Ley de Industria Cero Emisiones Netas. Qué plantean y qué falta para que se apliquen.

La Comisión Europea presentó el 16 de marzo de 2023 dos propuestas de reglamento: la Ley de Materias Primas Fundamentales y la Ley de Industria Cero Emisiones Netas. Forman parte del Plan Industrial del Pacto Verde y buscan reducir la dependencia de la UE de unos pocos proveedores en los materiales y las tecnologías de la transición energética y digital. La Comisión lo justifica por las dependencias actuales: en algunas materias primas fundamentales, más del 90 % del suministro de la UE procede de un solo país tercero, y la demanda de litio para baterías de coches eléctricos y almacenamiento de energía podría multiplicarse por doce de aquí a 2030. Son propuestas, no leyes en vigor: el Parlamento Europeo y el Consejo deben negociarlas y aprobarlas antes de que se apliquen.
La Ley de Materias Primas Fundamentales
La propuesta recoge en una norma una lista de materias primas fundamentales y otra, más corta, de materias primas estratégicas: las más importantes para las tecnologías verdes y digitales, la defensa y el espacio, y con riesgo de escasez. Fija referencias para 2030 sobre el consumo anual de la UE de cada materia estratégica: al menos un 10 % extraído en la Unión, un 40 % procesado, un 15 % reciclado y no más de un 65 % procedente de un único país tercero en cualquier fase del procesado.
Para llegar ahí, los proyectos estratégicos, dentro y fuera de la UE, tendrían apoyo para acceder a financiación y plazos de autorización más cortos: 24 meses para los permisos de extracción y 12 para los de procesado y reciclaje. Cada Estado miembro tendría que ofrecer una ventanilla única para los permisos y elaborar programas nacionales de exploración geológica.
La propuesta también mira la cadena de suministro. La Comisión y los Estados vigilarían los riesgos de suministro, coordinarían las reservas estratégicas y facilitarían un mecanismo de compras conjuntas para quien quiera participar. Las grandes empresas que fabrican tecnologías estratégicas con estas materias tendrían que auditar su cadena de suministro cada dos años y presentar el resultado a su consejo de administración.
La Ley de Industria Cero Emisiones Netas
La segunda propuesta quiere que la capacidad de fabricación de tecnologías de cero emisiones netas en la UE se acerque o alcance, como mínimo, el 40 % de las necesidades de despliegue de la Unión en 2030. Se refiere, entre otras, a la energía solar y eólica, las baterías, las bombas de calor, los electrolizadores y las pilas de combustible, la captura y el almacenamiento de carbono, las redes y las tecnologías nucleares avanzadas.
Como en la ley de materias primas, la propuesta simplifica los trámites y da prioridad, con plazos de autorización más cortos, a los proyectos estratégicos, incluidos los de almacenamiento seguro de CO2. Fija además el objetivo de tener en 2030 una capacidad de inyección de 50 millones de toneladas de CO2 al año, con una contribución proporcional de los productores de petróleo y gas de la UE; pide a las administraciones que tengan en cuenta criterios de sostenibilidad y resiliencia en la contratación pública y en las subastas, y prevé academias de formación y entornos de pruebas regulatorios.
Qué conviene revisar
Mientras se negocian, los objetivos de 2030 son referencias para el conjunto de la Unión, no obligaciones para cada empresa, y el texto puede cambiar en el Parlamento y en el Consejo. Aun así, marcan la dirección: más exigencia sobre de dónde vienen los materiales y quién los procesa.
Las empresas que fabrican o usan baterías, vehículos, electrónica, equipos renovables, imanes o aleaciones deberían saber qué materias primas emplean, en qué países se extraen y se procesan y qué proveedores concentran su suministro. Las grandes empresas que fabrican tecnologías estratégicas pueden ir preparándose para la auditoría de la cadena de suministro que plantea la propuesta. Consulte con su asesor cómo aplicarlo a su caso.
La transición necesita minerales, y la UE intenta por primera vez asegurarlos por ley.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


