Desde el 1 de enero de 2021 el Reino Unido está fuera del mercado único y de la unión aduanera. Qué cambia en aduanas, origen e IVA para las empresas españolas y qué deben saber residentes y viajeros.

El 31 de diciembre de 2020 terminó el periodo transitorio y, desde el 1 de enero de 2021, el Reino Unido ya no forma parte del mercado único ni de la unión aduanera de la Unión Europea. Ese mismo día empezó a aplicarse, de forma provisional, el Acuerdo de Comercio y Cooperación firmado el 30 de diciembre. Según la Comisión Europea, la aplicación provisional llega hasta el 28 de febrero de 2021, a la espera de que el Parlamento Europeo dé su consentimiento. Esta nota, que completa la dedicada al acuerdo, resume qué cambia en la práctica.
Mercancías: aduanas, origen e IVA
El acuerdo prevé cero aranceles y cero cuotas, pero no devuelve el comercio sin fricciones de antes. La Comisión advierte de que todos los controles y formalidades aduaneras del Código Aduanero de la Unión, incluidas las declaraciones sumarias de entrada y de salida, se aplican desde el 1 de enero a las mercancías que entren en la UE desde el Reino Unido o salgan hacia él, y de que lo que se importe a la UE debe cumplir sus normas y puede someterse a controles reglamentarios.
El arancel cero solo se aplica a los productos que cumplan las reglas de origen. El exportador puede autocertificar el origen de sus mercancías, lo que reduce trámites, y durante el primer año habrá flexibilidad para reunir la documentación que lo acredite. Un producto con muchos componentes de terceros países puede no cumplir las reglas y perder la preferencia arancelaria. Conviene pedir a los proveedores sus declaraciones de origen y revisar producto por producto si se cumplen.
En el IVA, según la Agencia Tributaria, los flujos de mercancías entre España y el Reino Unido dejan de ser operaciones intracomunitarias. Las mercancías enviadas desde la península y Baleares al Reino Unido son exportaciones y están exentas de IVA, y a las ventas a particulares británicos no se les aplica el régimen de ventas a distancia.
A la inversa, las importaciones desde el Reino Unido pagan el IVA en la Aduana en el momento de la importación, salvo que la empresa opte por el IVA diferido, que se declara en una autoliquidación mensual. Irlanda del Norte es una excepción: el Protocolo sobre Irlanda e Irlanda del Norte sigue aplicando allí las normas del mercado único a las mercancías, de modo que los intercambios de bienes se tratan como con un Estado miembro. Esa regla no vale para los servicios.
Personas: viajes y residencia
Según el Ministerio de Asuntos Exteriores, los ciudadanos de la UE pueden entrar en el Reino Unido como turistas hasta seis meses sin visado, con pasaporte o DNI en vigor, aunque el DNI dejará de valer para entrar el 1 de octubre de 2021. Quien vaya a trabajar o a estudiar necesita visado previo con el nuevo sistema migratorio británico, que se aplica desde el 1 de enero a todas las nacionalidades. En sentido contrario, los británicos pasan a ser nacionales de un tercer país en el espacio Schengen: sin visado, pueden permanecer hasta 90 días en cualquier periodo de 180, con pasaporte en vigor.
Los ciudadanos de la UE que ya residían en el Reino Unido antes del 31 de diciembre de 2020 y quieren seguir allí deben solicitar un estatus de residente en el programa EU Settlement Scheme antes del 30 de junio de 2021: estatus asentado, si llevan cinco años de residencia continuada, o preasentado, si llevan menos.
Qué conviene revisar
Antes del próximo envío conviene confirmar quién presenta la declaración aduanera, qué incoterm se pactó, quién paga aranceles e IVA y si la empresa opta por el IVA diferido. También conviene revisar con los proveedores el origen de los componentes y la situación migratoria de las personas que trabajan en el Reino Unido o viajan allí con frecuencia. Consulte con su asesor aduanero y fiscal cómo aplicarlo a su caso.
Tras el Brexit, cada envío necesita su papel, y cada papel, su responsable.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


