El 22 de agosto el S&P 500 superó la mayor racha alcista de su historia. Qué significa ese dato, qué no significa y qué conviene mirar.
El 22 de agosto de 2018 el índice S&P 500 de Wall Street superó en duración al mercado alcista de los años noventa y pasó a ser el más largo de la historia. Había empezado el 9 de marzo de 2009, en pleno desplome tras la crisis financiera, y desde entonces el índice se ha multiplicado por más de cuatro, y ha pasado de poco más de 670 puntos a unos 2.850.
Se habla de mercado alcista, en el lenguaje de los analistas, cuando un índice sube un 20 % desde un mínimo sin sufrir después una caída de esa magnitud. La definición es convencional, y por eso algunos especialistas discuten el récord. Pero el hecho de fondo no admite duda: tras casi una década, las acciones estadounidenses valen mucho más que en el peor momento de la crisis.
Por qué ha durado tanto
Las razones son varias. Los bancos centrales mantuvieron durante años tipos de interés muy bajos y compraron deuda a gran escala, lo que abarató la financiación y empujó a los inversores hacia activos de más rentabilidad. Los beneficios de las empresas, sobre todo las tecnológicas, han crecido de forma sostenida, y la rebaja de impuestos aprobada en Estados Unidos a finales de 2017 ha añadido impulso.
A ello se suma la recompra de acciones por parte de las propias compañías y un crecimiento económico mundial moderado pero constante. Y el camino no ha sido lineal: hubo sustos, como el verano de 2011, el invierno de 2015 y 2016 o la corrección de febrero de este año, que no llegaron a convertirse en una caída de calado. Ninguno de estos factores es eterno: la Reserva Federal ya ha empezado a subir los tipos y a reducir su balance, y las tensiones comerciales introducen una incertidumbre que hace un año apenas se percibía.
Lo que el récord no dice
La duración de una racha no permite saber cuándo acabará. La historia muestra largas etapas de subidas seguidas de caídas, pero también años de ganancias que se prolongaron más de lo que muchos esperaban. Los mercados reaccionan a los beneficios, a los tipos y a las expectativas, no al calendario, y los expertos no coinciden en cuánto margen queda.
También conviene distinguir regiones. El récord es de Wall Street, mientras que la bolsa española y otras europeas siguen por debajo de los máximos que alcanzaron antes de la crisis de 2008. Para una familia o una empresa con ahorro invertido, concentrarse en la cifra estadounidense puede dar una imagen sesgada de lo que ha pasado en el conjunto de sus activos.
Un récord de duración es un dato histórico, no una predicción.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.



