- El reglamento crea reglas para compartir datos entre empresas, administraciones y ciudadanos con garantías de confianza.
- Los servicios de intermediación de datos deberán notificarse a la autoridad y cumplir condiciones de neutralidad.
- Introduce el altruismo de datos: un registro voluntario para organizaciones que gestionan datos cedidos para fines de interés general.
El Diario Oficial de la Unión Europea publicó el 3 de junio de 2022 el Reglamento (UE) 2022/868, de 30 de mayo, relativo a la gobernanza europea de datos, conocido como Data Governance Act. Entrará en vigor el 23 de junio de 2022 y será plenamente aplicable desde el 24 de septiembre de 2023, de modo que las empresas disponen de más de un año para prepararse.
Es una de las primeras piezas legislativas de la estrategia europea de datos. Regula la reutilización de determinadas categorías de datos protegidos en poder del sector público, establece un régimen de notificación y supervisión para los servicios de intermediación de datos y crea un registro voluntario para las organizaciones de altruismo de datos. Su finalidad es que los datos circulen con más confianza y se aprovechen en beneficio de la economía y de la sociedad. Ese plazo transitorio da tiempo, pero no para improvisar: las obligaciones pueden afectar a modelos de negocio basados en plataformas de datos.
Qué regula el reglamento
El primer bloque se refiere a los datos protegidos del sector público: aquellos que, por razones de confidencialidad comercial, secreto estadístico, propiedad intelectual o protección de datos personales, no están disponibles como datos abiertos. El reglamento fija condiciones para su reutilización, de modo que las administraciones puedan permitir el acceso en entornos seguros y con garantías, y no solo denegarlo.
El segundo bloque regula a los intermediarios de datos, es decir, a quienes ofrecen servicios que conectan a quienes tienen datos con quienes quieren utilizarlos, como plataformas o mercados de datos. Deben ser neutrales, no utilizar los datos para fines propios distintos del servicio y notificar su actividad a la autoridad competente. Se persigue que existan intermediarios de confianza en un mercado todavía incipiente. Un ejemplo sería un organismo público que facilita datos estadísticos agregados a investigadores a través de un entorno de acceso seguro.
Altruismo y espacio europeo
El tercer bloque introduce el altruismo de datos: personas y empresas pueden ceder voluntariamente datos para fines de interés general, como la investigación científica o la mejora de servicios públicos. Las organizaciones que los gestionen podrán inscribirse en un registro voluntario y usar la denominación de organización de gestión de datos reconocida en la Unión, lo que aporta una señal de fiabilidad.
El reglamento prevé también un Comité Europeo de Innovación en materia de Datos, que asesorará a la Comisión, y establece salvaguardas para el acceso de terceros países a los datos no personales conservados en la Unión. Los intermediarios que ya prestaban servicios antes del 23 de junio de 2022 tendrán hasta el 24 de septiembre de 2025 para cumplir sus obligaciones específicas. Una de las ideas del reglamento es evitar que unos pocos grandes operadores concentren el control de los datos y facilitar la entrada de empresas de menor tamaño.
Qué conviene revisar
Las empresas que comparten, compran o venden datos, o que desarrollan plataformas para ello, deberían hacer un inventario de sus flujos de datos y comprobar si encajan en la definición de servicio de intermediación. También conviene revisar contratos, políticas de acceso y medidas de seguridad, y valorar si les interesa participar como reutilizadores de datos públicos protegidos.
Es importante recordar que este reglamento no sustituye al Reglamento General de Protección de Datos: cuando se trate de datos personales, seguirán aplicándose las reglas de protección de datos. Si su negocio depende de los datos, su asesor jurídico puede ayudarle a evaluar cómo afectan estas reglas a sus contratos, a sus plataformas y a su calendario de cumplimiento hasta septiembre de 2023.
Compartir datos con garantías es ya un asunto jurídico y no solo tecnológico, y el reglamento fija plazos para ello.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


