El Parlament aprobó el 2 de julio las cuentas de 49.162 millones y el DOGC publicó el 13 las leyes que las acompañan, con cambios fiscales relevantes.
El Parlament de Cataluña aprobó el jueves 2 de julio de 2026 el presupuesto de la Generalitat, con los votos del PSC, ERC y los Comuns y el rechazo de Junts, PP, Vox, la CUP y Aliança Catalana. Las cuentas suman 49.162 millones de euros, un 22,8 % más que las de 2023, las últimas aprobadas, y destinan tres de cada cuatro euros a políticas sociales. El lunes 13 de julio el DOGC publicó la Ley 10/2026, de presupuestos, y la Ley 11/2026, de medidas fiscales, financieras, administrativas y del sector público, ambas del 9 de julio; la segunda entró en vigor al día siguiente.
Un presupuesto no cambia por sí solo lo que paga una familia, pero fija las prioridades de gasto y las partidas a las que pueden aspirar proveedores y entidades subvencionadas. La ley de medidas, en cambio, toca de forma directa varios impuestos. Conviene distinguir ambas: el presupuesto afecta sobre todo a quien trabaja con la administración; la ley de medidas, a quien declara, hereda o compra inmuebles en Cataluña.
Qué contiene el presupuesto
Según la información difundida tras la votación, las cuentas reservan 2.500 millones durante la legislatura para el acceso a la vivienda, fruto del acuerdo con los Comuns, e incorporan lo pactado con ERC, como una línea ferroviaria orbital entre el Garraf y el Maresme prevista para 2041. Son compromisos a largo plazo: el presupuesto fija una dotación, pero cada proyecto debe tramitarse y ejecutarse por separado.
Para una empresa que factura al sector público o depende de subvenciones, lo útil es identificar qué departamentos y líneas tienen dotación y cuándo está previsto convocarlas, después de dos años con las cuentas de 2023 prorrogadas. Conviene también anotar los plazos de justificación, que suelen ser tan exigentes como los de solicitud.
Tres deducciones nuevas
La Ley 11/2026 modifica el libro sexto del Código tributario de Cataluña y crea tres deducciones en el tramo autonómico del IRPF. Una beneficia a quienes integran en su base las ayudas públicas a afectados por la talidomida entre 1950 y 1985, con efectos desde las ayudas percibidas en 2023; para las declaraciones de 2023 a 2025 hay que solicitar la rectificación. Otra es de 250 euros por cada miembro de la unidad familiar con celiaquía diagnosticada, repartida a partes iguales si varios contribuyentes tienen derecho por la misma persona.
La tercera interesa a los propietarios forestales: una deducción del 15 % por inversiones no productivas y de prevención de incendios en terrenos con instrumento de ordenación forestal vigente, con un límite del 5 % de la cuota autonómica. Quien se encuentre en alguno de estos casos debería revisar su declaración y la documentación que acredita el derecho.
Sucesiones y transmisiones
En sucesiones, la reducción para fincas forestales alcanza al terreno y a las construcciones de uso exclusivo de la finca; si más de la mitad de la superficie forestal está ordenada, también a las de uso residencial, salvo las turísticas. En transmisiones patrimoniales, el tipo del 20 % se aplica a los grandes tenedores —más de diez inmuebles residenciales o más de 1.500 metros cuadrados construidos en Cataluña, o cinco o más en municipios de mercado tensionado— y a la compra de un edificio entero de viviendas.
Si el edificio se adquiere por tramos, las autoliquidaciones parciales son provisionales y debe presentarse una autoliquidación complementaria en el mes siguiente a la última transmisión. En actos jurídicos documentados se crean bonificaciones del 100 % para cooperativas de vivienda sin ánimo de lucro en cesión de uso y del 90 % para operaciones sobre fincas forestales ordenadas, hasta 2030. Antes de comprar o vender en Cataluña, consulte con su asesor cómo se aplican estas reglas a su caso.
El presupuesto marca el gasto; la ley de medidas decide, en buena parte, cuánto cuesta cada operación.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.



