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OpenAI cierra su transformación en empresa con ánimo de lucro

Por Pearson Specterjueves, 30 de octubre de 20253 min de lectura

OpenAI completó el 28 de octubre de 2025 su reestructuración: su negocio pasa a ser una sociedad de beneficio público controlada por una fundación, y Microsoft se queda con cerca del 27 %.

OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT, anunció el 28 de octubre de 2025 que había completado la reestructuración de su capital. Su negocio, hasta entonces dentro de una organización sin ánimo de lucro con una estructura compleja de beneficios limitados, pasa a ser una sociedad de beneficio público, OpenAI Group, que puede captar capital como cualquier empresa pero debe tener en cuenta una misión además del beneficio. Sigue controlada por la entidad sin ánimo de lucro, rebautizada como OpenAI Foundation.

Qué se sabe

La fundación conserva cerca del 26 % del capital y el derecho a nombrar al consejo, además de opciones para aumentar su participación si la empresa sigue creciendo; con esa participación, valorada en unos 130.000 millones de dólares, sería una de las fundaciones más ricas del mundo. Microsoft, el principal socio e inversor desde 2019, se queda con alrededor del 27 %, valorado en unos 135.000 millones, lo que sitúa el valor de OpenAI en torno a los 500.000 millones de dólares.

El nuevo acuerdo con Microsoft extiende sus derechos sobre la tecnología de OpenAI hasta 2032 y fija que un comité de expertos independiente verificará si se alcanza la llamada inteligencia artificial general, un hito que tenía consecuencias contractuales. La reestructuración llegó tras más de un año de negociaciones con los fiscales generales de California y Delaware.

Por qué importa

La nueva estructura permite a OpenAI captar las enormes sumas que necesita para construir centros de datos, y abre la puerta a una salida a bolsa en el futuro. También cierra una disputa sobre si una organización creada sin ánimo de lucro podía convertirse en una de las empresas más valiosas del mundo; Elon Musk, cofundador, la había llevado a los tribunales.

Qué conviene tener en cuenta

Para el inversor, OpenAI no cotiza, pero su suerte afecta a empresas cotizadas como Microsoft, Nvidia, Oracle o AMD, con las que tiene compromisos de compra multimillonarios. Conviene saber cuánta exposición indirecta tiene una cartera al ciclo de la inteligencia artificial. Consulte con su asesor cómo encaja en su caso.

En la inteligencia artificial, la forma jurídica también es una cuestión de capital.

Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.

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