El 23 de octubre la UE adoptó el 19.º paquete: veta el GNL ruso desde 2027 y amplía la lista de buques. Qué implica para empresas con negocio ligado a Rusia.

El 23 de octubre de 2025, la Unión Europea adoptó formalmente su 19.º paquete de sanciones contra Rusia, tras el visto bueno de los Veintisiete, que llegó cuando Eslovaquia retiró su bloqueo. Las sanciones europeas exigen unanimidad, por lo que un solo Estado miembro puede retrasar su aprobación. El paquete incluye la prohibición de importar gas natural licuado (GNL) ruso, una de las medidas más esperadas.
La prohibición del GNL se aplicará en dos fases: los contratos de corta duración terminarán a los seis meses, a partir del 25 de abril de 2026, y los contratos de suministro de más de un año firmados antes del 17 de junio de 2025 quedarán prohibidos desde el 1 de enero de 2027. Esa fecha adelanta un año la hoja de ruta de la Comisión para dejar atrás los combustibles fósiles rusos.
Qué incluye el paquete
Además del GNL, el paquete elimina las exenciones que quedaban para las petroleras Rosneft y Gazprom Neft y amplía las listas de la llamada flota fantasma, los petroleros que transportan crudo ruso eludiendo los controles: se añaden 117 buques, hasta superar los 550 en total. También incluye restricciones de viaje para diplomáticos rusos, lo que refuerza el componente político de la medida. Estas medidas buscan reducir los ingresos que Rusia obtiene de la energía y dificultar las rutas con las que se eluden las sanciones anteriores.
Las sanciones europeas se articulan en reglamentos que se aplican directamente a las empresas y personas de la Unión. Prohíben operar con las entidades incluidas en las listas, congelan sus activos y limitan ciertas exportaciones, servicios y financiación. Sus efectos alcanzan también a quien opera con terceros países que sirven de puente para mercancías o servicios sancionados. Su incumplimiento puede acarrear consecuencias para la empresa y para sus administradores, por lo que el control interno es una cuestión de gobierno corporativo.
Qué significa para la energía
La medida sobre el GNL afecta a un mercado concreto pero relevante: países europeos que compran gas licuado ruso mediante contratos a plazo, y empresas que dependen de ese suministro o de sus precios. Esa misma semana, Estados Unidos anunció sanciones contra las petroleras rusas Rosneft y Lukoil, lo que añade presión sobre el comercio energético ruso y puede mover los precios del petróleo y del gas. Los efectos sobre las empresas españolas dependerán de cuánto gas ruso compren, directa o indirectamente, y de cómo sustituyan ese suministro.
Para la industria y las familias, la consecuencia es indirecta: las decisiones sobre el origen del gas y la diversificación de proveedores influyen en el precio de la energía y en la planificación de costes. El calendario escalonado concede tiempo a los mercados para adaptarse, pero conviene tener presente que la diversificación tiene un coste y que no todos los contratos se pueden sustituir con la misma rapidez.
Qué conviene revisar
Las empresas deben comprobar que sus controles de sanciones están al día: revisar a clientes, proveedores, intermediarios y titulares reales frente a las listas, y asegurarse de que los contratos incluyen cláusulas de cumplimiento y de resolución por sanciones. Es especialmente importante en operaciones con terceros países y en cadenas de suministro energéticas, financieras y logísticas.
Las sanciones cambian con frecuencia y las consecuencias de incumplirlas pueden ser penales y reputacionales. Esta nota es información general y no sustituye el análisis de operaciones concretas: ante cualquier duda, consulte con su asesor jurídico antes de cerrar un acuerdo con un tercero con posible vinculación con Rusia. Un buen punto de partida es designar a una persona responsable de seguir las novedades y de revisar periódicamente las listas de sanciones.
En sanciones, el riesgo no está en la norma que se conoce, sino en la operación que no se ha revisado.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


