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El oro supera los 3.500 dólares

Por Pearson Specterjueves, 4 de septiembre de 20253 min de lectura

El oro volvió a superar los 3.500 dólares por onza y marcó un nuevo máximo histórico, impulsado por las compras de los bancos centrales, las dudas sobre la Fed y la incertidumbre comercial.

Foto: Ibex73 · Wikimedia Commons · CC BY 4.0 (recortada)

El 2 de septiembre de 2025, el oro volvió a superar los 3.500 dólares por onza y marcó un nuevo máximo histórico. La subida se apoyaba en las compras de los bancos centrales, en las dudas sobre la Reserva Federal y en la incertidumbre comercial. Los máximos históricos del metal precioso suelen generar titulares y curiosidad, y también preguntas sobre si es un buen momento para entrar o salir. Esta nota no responde a esas preguntas, pero sí ayuda a situar el fenómeno.

El oro es un activo particular: no genera intereses ni dividendos, no depende de la solvencia de nadie y tiene una larga historia como depósito de valor. Su precio refleja, sobre todo, la demanda de protección frente a la incertidumbre, y por eso tiende a subir cuando hay dudas sobre las monedas, los bancos centrales o la situación geopolítica, como ocurría en aquellos meses. Esa lógica explica por qué el metal suele subir en momentos de tensión y por qué también puede corregir cuando la calma regresa.

Qué empujó el precio

Tres factores se sumaron: las compras de los bancos centrales, que reforzaban sus reservas, junto con las dudas sobre la Reserva Federal y la tensión comercial. Juntos empujaron el precio a un nivel nunca visto.

Cuando los bancos centrales compran oro, lo hacen para diversificar sus reservas y reducir su dependencia de otras monedas. Es una demanda estable y poco sensible al precio, que sostiene el mercado. A ella se sumaban los inversores que buscaban refugio ante las dudas sobre la política monetaria estadounidense y sobre el comercio mundial, lo que reforzaba la tendencia. Una tendencia reforzada por varios factores a la vez es más sólida, pero también más vulnerable si alguno de ellos cambia de golpe.

Una subida de dos años

El oro había subido con fuerza durante dos años. Las subidas rápidas suelen atraer nuevos compradores atraídos por el titular, y eso puede aumentar la volatilidad, de modo que un máximo histórico no garantiza que el precio siga subiendo ni que no corrija.

La historia del oro incluye épocas de grandes subidas seguidas de largas caídas. Eso no implica que vaya a repetirse, pero sirve para recordar que ningún activo sube en línea recta.

Ningún activo, ni siquiera el oro, sube siempre en línea recta.

Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.

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