El 1 de enero de 2025 terminaron las rebajas temporales del IVA aprobadas por la crisis energética y la inflación: la electricidad vuelve al 21 % y los alimentos básicos, al 4 %.

Desde el 1 de enero de 2025, los consumidores españoles pagan más IVA en la factura de la luz y en la cesta de la compra. Terminaron las rebajas temporales que el Gobierno había aprobado desde 2021 para amortiguar la subida de la energía y, después, la de los alimentos, y que se habían prorrogado varias veces.
Qué cambia
En la electricidad, el IVA vuelve al 21 % para todos los componentes de la factura. En 2024 se aplicaba un 10 % mientras el precio del mercado mayorista superase un umbral, una rebaja que ya no se renueva. Las asociaciones de consumidores calcularon que un hogar medio paga unos 5 euros más al mes.
En la alimentación, los productos básicos que tenían IVA superreducido, como el pan, la leche, los huevos, las frutas, las verduras, las legumbres o los quesos, pasan del 2 % al 4 %. Los aceites de semillas y la pasta, que estaban al 7,5 %, vuelven al 10 %. El aceite de oliva, tras la escalada de precios de 2023 y 2024, queda incluido de forma permanente entre los alimentos básicos, al 4 %.
Por qué ahora
La inflación se había moderado a lo largo de 2024 y el precio de la electricidad había bajado, de modo que el Gobierno decidió no prorrogar las rebajas, que tenían un coste importante para las arcas públicas. El aumento del IVA se notó en el índice de precios de enero.
Qué conviene tener en cuenta
Para las familias, el efecto es pequeño en cada factura pero se suma a lo largo del año. Para las empresas de alimentación, la distribución y la hostelería, conviene comprobar que los programas de facturación aplican el tipo correcto a cada producto, porque los cambios de tipos generan errores frecuentes, y revisar los precios de venta. Consulte con su asesor si tiene dudas sobre el tipo aplicable.
Las rebajas temporales de impuestos ayudan en las crisis, pero tarde o temprano se acaban.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


