El 14 de abril el BCE confirmó que terminaría sus compras netas de deuda en el tercer trimestre, paso previo a subir tipos. Qué significa para quien tiene hipoteca.

El 14 de abril de 2022 el Banco Central Europeo confirmó que terminaría sus compras netas de deuda en el tercer trimestre del año, condición previa para empezar a subir los tipos de interés. Era el primer paso de una secuencia que los mercados venían anticipando: primero se retira el apoyo, después se encarece el dinero.
Para el ciudadano de a pie, estos movimientos del banco central parecen lejanos, pero acaban en su cuenta corriente. La política del BCE determina el coste de las hipotecas a tipo variable, el de los préstamos a empresas y la remuneración del ahorro, y condiciona el valor de los activos en los que muchas familias tienen su patrimonio. Entender el calendario ayuda a no sorprenderse cuando llegan las consecuencias.
Qué compraba el BCE
Durante años el BCE compró deuda pública y privada para mantener bajos los costes de financiación en la eurozona. Dejar de hacerlo supone retirar un apoyo importante al mercado, y es un paso previo necesario antes de subir los tipos de interés. Las compras se hacían con dinero creado por el propio banco central, y por eso reducían los rendimientos de la deuda y facilitaban la financiación de Estados, empresas y familias.
Cuando un banco central compra deuda, aumenta la demanda de esos títulos, sube su precio y baja su rentabilidad, lo que contribuye a abaratar el crédito en toda la economía. Al dejar de comprar, ese soporte desaparece y los costes de financiación pueden subir por sí solos, incluso antes de que se toque el tipo oficial. Por eso los mercados leen estos anuncios como una señal de cambio de ciclo. Es lo que se conoce como normalización de la política monetaria: no un cambio brusco, sino una secuencia de pasos anunciados con antelación para que el mercado pueda ajustarse.
El Euríbor se adelanta
El Euríbor ya había empezado a subir anticipando el cambio. Este índice, que refleja el tipo al que los bancos europeos se prestan entre sí, no espera a que el banco central actúe: se mueve en cuanto los mercados esperan que lo haga.
El Euríbor es la referencia a la que están vinculadas muchas hipotecas y préstamos a tipo variable en España. Cuando sube, el efecto no es inmediato en cada hogar, sino que se traslada en la siguiente revisión de la cuota, que depende del contrato de cada cliente. Por eso dos familias con hipotecas parecidas pueden notar la subida en momentos diferentes. Existen también hipotecas a tipo fijo o mixto, que reaccionan de otra forma; la clave es saber a cuál de estos grupos pertenece la propia.
Para las familias con hipoteca
Para las familias con hipoteca variable, la revisión anual empezaba a traer malas noticias. Cuando el índice de referencia sube, la cuota se encarece en la siguiente revisión. Es un buen momento para conocer la fecha de revisión de la propia hipoteca, el índice al que está vinculada y el margen real que se puede asumir.
Más allá de conocer los datos, conviene hacer una simulación sencilla: cuánto subiría la cuota mensual si el índice subiera uno o dos puntos más, y si el presupuesto familiar lo aguantaría con holgura. También se puede consultar con la entidad o con un asesor qué alternativas existen, como cambiar de modalidad o amortizar parte del préstamo, y qué costes tiene cada una. No se trata de generar alarma, sino de pasar de una sensación vaga de que la cuota puede subir a una cifra concreta con la que planificar.
El tipo de interés de la hipoteca no es un número fijo, y conviene saberlo antes de que cambie.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


