El 10 de noviembre de 2021 el bitcoin superó sus récords anteriores y rozó los 69.000 dólares, el mismo día en que EE. UU. publicó una inflación del 6,2 %. Qué ha pasado y qué riesgos conviene tener presentes.

El miércoles 10 de noviembre de 2021, el bitcoin marcó un nuevo máximo histórico, por encima de los máximos anteriores, al rozar los 69.000 dólares por unidad. La cifra exacta varía según la plataforma de datos que se consulte, entre unos 68.500 y casi 69.000 dólares, porque el bitcoin se negocia sin interrupción en muchos mercados a la vez. En lo que va de año ha pasado de unos 29.000 dólares el 1 de enero a esos niveles, más del doble. Ese día también marcó un récord el ether, la otra gran criptomoneda, con cerca de 4.800 dólares.
El dato de inflación del mismo día
El Departamento de Trabajo de EE. UU. publicó ese mismo día el índice de precios al consumo de octubre: los precios subieron un 6,2 % en doce meses, el mayor aumento interanual desde el periodo que terminó en noviembre de 1990. En el mes, el aumento fue del 0,9 % (dato desestacionalizado). La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, fue del 4,6 %, y la energía subió un 30,0 % en un año. Son datos que los mercados vigilan de cerca porque influyen en las expectativas sobre los tipos de interés.
Algunos analistas relacionaron el máximo del bitcoin con la inflación: sostienen que un activo de oferta limitada puede servir de protección frente a la subida de precios. Otros señalaron factores técnicos, como las elevadas tasas de financiación de los mercados de derivados de criptomonedas. Ninguna de esas explicaciones está demostrada, y la tesis de la protección frente a la inflación es discutida: el precio de un activo sin emisor ni flujos propios es difícil de atribuir a una sola causa.
Los riesgos
En febrero de 2021, el Banco de España, la CNMV y la Dirección General de Seguros advirtieron en un comunicado conjunto de los riesgos de las criptomonedas. Recordaron que no cuentan con el respaldo de un banco central ni de otras autoridades públicas, que no están reguladas en la Unión Europea ni ofrecen las protecciones de la legislación española y europea, que su precio es muy volátil y que a veces se anuncian con publicidad agresiva. Concluyeron que son un activo de alto riesgo, con posibilidad de perder el capital invertido.
Un máximo histórico solo dice que el precio es el más alto jamás registrado; no dice nada sobre lo que ocurrirá después. Un activo que sube con rapidez puede corregir con la misma rapidez, y quien lo tiene queda expuesto a esas oscilaciones.
Tampoco conviene confundir el precio de un día con el valor de un patrimonio. Las plataformas de datos muestran cotizaciones algo distintas, y quien compra o vende lo hace al precio de su plataforma, con sus comisiones y su liquidez.
Qué conviene revisar
Las operaciones con criptomonedas tienen consecuencias fiscales. La Ley 11/2021, de 9 de julio, introdujo en la Ley General Tributaria nuevas obligaciones de información sobre la tenencia y las operaciones con monedas virtuales. Antes de operar o de mantener esa exposición, conviene consultar con un asesor fiscal cómo se declaran las ganancias y las pérdidas y qué datos hay que conservar.
Quien tenga criptomonedas a través de una plataforma haría bien en saber quién las custodia, qué supervisión tiene esa entidad y qué ocurre con los fondos si la plataforma falla. La decisión, en cualquier caso, es personal y depende del patrimonio, del horizonte y de la tolerancia a las pérdidas de cada uno. Consulte con su asesor cómo aplicarlo a su caso.
Un precio récord informa de lo que ha pasado, no de lo que va a pasar.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


