La guerra de precios del crudo y el miedo al virus provocan caídas históricas. Qué ocurrió y qué enseña.

El 9 de marzo de 2020 el precio del petróleo se desplomó tras la ruptura entre Arabia Saudí y Rusia, y tres días después, el 12 de marzo, el Ibex 35 vivió la mayor caída diaria de su historia. El Banco Central Europeo, por su parte, anunció más compras de deuda sin bajar los tipos de interés. Fueron días de una intensidad poco habitual en los mercados.
Para empresarios y familias, jornadas así son difíciles de ignorar: los titulares son alarmantes, los saldos de las inversiones cambian de un día para otro y la tentación de actuar rápido es grande. Entender qué había detrás de la caída, y qué hizo el BCE, ayudaba a poner las cosas en perspectiva y a distinguir lo urgente de lo importante. Y recordaba que, en los mercados, los movimientos más intensos suelen venir acompañados de más ruido que información.
Dos golpes a la vez
Los mercados recibieron en pocos días dos noticias de naturaleza distinta: una guerra de precios entre grandes productores de crudo y el miedo creciente al coronavirus. El petróleo es una materia prima que afecta a todos los sectores, y su hundimiento, junto con las dudas sanitarias, contagió a las bolsas de todo el mundo. Para las empresas, el abaratamiento del crudo puede aliviar ciertos costes, pero rara vez compensa un clima general de incertidumbre.
Cuando el precio de una materia prima tan extendida cae con esa fuerza, el efecto no se limita a las petroleras: se transmite a los transportes, a la industria, a las economías que dependen de las exportaciones de crudo y a los mercados de deuda. Que las dos noticias coincidieran en el tiempo multiplicó la sensación de incertidumbre.
La respuesta del BCE
El Banco Central Europeo anunció más compras de deuda sin bajar tipos. Comprar deuda pública y privada es una forma de inyectar liquidez y de contener la subida del coste de financiación de los Estados y las empresas. Los tipos, por su parte, ya estaban en niveles muy bajos, lo que limitaba el margen de actuación. Por eso las compras de deuda se convirtieron en una herramienta central.
Esto explica por qué la respuesta se centró en las compras de deuda y no en una bajada de tipos: cuando el precio del dinero ya está cerca de su mínimo, el banco central dispone de menos herramientas tradicionales y recurre a otras. Para las empresas, lo relevante era que el crédito siguiera fluyendo en condiciones razonables, y para las familias, que las cuotas de sus préstamos no se encarecieran de repente.
El 9 de marzo de 2020 fue una de las peores sesiones de la historia reciente para el petróleo y las bolsas.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


